El histórico complejo de piscinas de Griffith Park en Los Ángeles afronta una transformación profunda que podría extenderse hasta mediados de 2029, según funcionarios municipales y representantes del estudio de arquitectura Perkins Eastman, quienes expusieron el plan en una reunión con vecinos de Los Feliz.
El proyecto, estimado en USD 40 millones, prevé la construcción de un recinto moderno con dos piscinas y la rehabilitación de la casa de baños, que incluirá un vestuario de género neutro.
El plan sustituirá la antigua piscina, clausurada en 2020 tras detectarse filtraciones irreparables, por una piscina de competición de 50 metros de largo y 25 yardas de ancho, diseñada para uso durante todo el año.
Además, se construirá una piscina de entrenamiento de 25 yardas de largo y 15 metros de ancho, equipada con acceso adaptado y una profundidad máxima de 1,2 metros.
El calendario oficial estima que la construcción demandará 18 meses, pero el proceso completo, desde la redacción de documentos técnicos hasta la obtención de permisos y el cierre de obra, podría superar los tres años.
Si no surgen imprevistos, la apertura se prevé para julio de 2029, según el Departamento de Ingeniería municipal.
Detalles y plazos de la renovación
El complejo original, inaugurado en 1927 en la intersección de Riverside Drive y Los Feliz Boulevard, fue durante décadas un espacio central para clases de natación infantiles y actividades recreativas.
La proximidad de la autopista Interestatal 5 y el río Los Ángeles añade complejidad logística a la obra, explicaron directivos de Perkins Eastman y funcionarios del Departamento de Ingeniería.
La programación contempla la restauración de la casa de baños de dos plantas, respetando los elementos exteriores de estilo colonial español, como el techo de tejas y las estructuras de madera.
El interior incorporará un ascensor, una segunda escalera y nuevas instalaciones que mejoran la eficiencia energética y la accesibilidad.
Cambios arquitectónicos y enfoque en inclusión
Entre las principales novedades, se creará un vestuario de género neutro, resultante de la integración de las antiguas áreas masculinas y femeninas en un solo espacio con cabinas individuales y baños privados.
Stephanie Kingsnorth, responsable del diseño en Perkins Eastman, explicó que esta medida responde a una prioridad del Departamento de Recreación y Parques para promover la equidad y la inclusión. Kingsnorth detalló: “Cada vestidor y baño será una habitación individual”.
La intervención respetará las normas federales para la conservación de estructuras históricas. Algunas áreas al aire libre pasarán a estar cubiertas, y las duchas exteriores se usarán solo para enjuagues rápidos.
Impacto en la comunidad y retos del proyecto
Durante la presentación pública, vecinos plantearon inquietudes sobre el acceso, los costos y las molestias derivadas de la obra.
Marian Dodge, ex presidenta de la asociación de mejora de Los Feliz, manifestó el deseo de que la piscina reabra pronto por su importancia educativa y recreativa para los menores de la zona.
El concejo del distrito 4, representado por Nithya Raman, alentó a los residentes a enviar comentarios y consultas al correo oficial del proyecto.
El plan prevé gradas cubiertas junto a la piscina principal y la futura instalación de un trampolín, cuya ubicación aún se discute.
Ohaji Abdallah, del Departamento de Ingeniería, reconoció que todavía no se ha definido la ruta de los camiones de obra y que se evalúa el impacto sobre la guardería Los Feliz Nursery School, situada en los alrededores.
El presupuesto global, que incluye los gastos de construcción, diseño y estudios ambientales, se calcula en USD 40 millones, aunque Abdallah advirtió que factores externos, como el aumento del precio del gas tras el estallido del conflicto en Irán, podrían modificar la cifra final.
Próximos pasos e incertidumbre
La siguiente etapa consiste en la elaboración de los documentos técnicos, la obtención de permisos y la selección de la empresa constructora.
Los responsables del proyecto reconocen que el cronograma es ambicioso, pero afirman que harán los ajustes necesarios si las condiciones económicas o políticas lo requieren.
A preguntas de los asistentes, Maha Yateem, supervisora principal de actividades acuáticas del Departamento de Recreación y Parques, aseguró que el objetivo es dotar al parque de instalaciones modernas y accesibles, sin perder el valor histórico del complejo.
La comunidad de Los Feliz y los usuarios habituales de Griffith Park esperan que la renovación restituya no solo el espacio físico, sino también la función social y recreativa que durante décadas ofreció el complejo de piscinas.
El avance del proyecto dependerá de la capacidad de la ciudad para equilibrar recursos, tiempos y las crecientes demandas de sus habitantes.