El secretario de Energía, Chris Wright, pronosticó que los precios de la gasolina en Estados Unidos podrían bajar “por debajo de los USD 3 por galón” antes del verano.
Wright estimó que el alivio para los consumidores se sentiría “en unas pocas semanas”, mientras disminuyan los riesgos provenientes del conflicto con Irán en el golfo Pérsico. Así lo expresó en una entrevista concedida a NBC News.
El viernes 1 de marzo, al día siguiente del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el precio promedio nacional de la gasolina alcanzó USD 2,94 por galón, según el portal GasBuddy citado por NBC News. Una semana más tarde, la media subió a USD 3,70, consolidando el alza motivada por la inestabilidad y aproximándose a máximos para la temporada previa a las vacaciones.
El cierre del Estrecho de Ormuz aumenta la volatilidad en los mercados petroleros
La decisión de Teherán de mantener cerrado el Estrecho de Ormuz ha agravado la situación, afectando una vía estratégica por donde transita gran parte del petróleo mundial hacia Asia y Occidente. Wright explicó en el programa “Meet the Press” de NBC News que la seguridad de la vía marítima “no está garantizada”, y aclaró que reabrir Ormuz es una prioridad para el gobierno estadounidense al finalizar las hostilidades.
Durante el fin de semana, el presidente Donald Trump reafirmó la línea oficial subrayando que existen “muchas reservas de petróleo y gas”, y puntualizó: “Están algo obstruidas, pero pronto quedarán liberadas”. En diálogo con NBC News, Trump enfatizó que el objetivo es restablecer la oferta global y anticipó: “Bajarán más que antes, y yo los tuve en mínimos históricos”, en relación a los precios de los combustibles.
Para limitar la capacidad petrolera de Irán, fuerzas estadounidenses atacaron Kharg Island, una de las principales instalaciones, tal como indicó NBC News. Trump detalló la operación: “Demolimos totalmente Kharg Island, pero no toqué nada que afecte directamente a las líneas de energía”, y justificó que reparar estas infraestructuras podría demorar años.
Respuesta internacional y coordinación para asegurar el flujo energético
Tanto Trump como Chris Wright confirmaron diálogos con líderes internacionales a fin de proteger el Estrecho de Ormuz. Trump hizo un llamado público a China, Francia, Japón, Corea del Sur y Reino Unido para que desplieguen embarcaciones destinadas a frenar la amenaza iraní.
Destacó en NBC News que varios gobiernos “no solo lo han aceptado, sino que creen que es una gran idea”, aunque se reservó los detalles sobre quiénes ya han enviado recursos.
Wright precisó que Estados Unidos mantiene contacto continuo con países asiáticos altamente dependientes de Ormuz, como Japón, Corea, China, Tailandia e India. En ese sentido, el secretario de energía indicó ante la periodista Kristen Welker de NBC News: “El mundo depende de los flujos por Ormuz”, y sobre eventuales acuerdos con China afirmó: “Estados Unidos siempre mantiene diálogo con los chinos”.
A su vez, el funcionario agregó que ve probable la colaboración de Pekín: “Abrir el Estrecho de Ormuz es más importante para China incluso que para Estados Unidos. Espero que China sea un socio constructivo”.
En una entrevista con ABC, Wright remarcó que “todos los activos militares estadounidenses” participarán de la reapertura del estrecho cuando sea posible, y confi que eliminar la capacidad militar iraní para bloquear la ruta es una tarea prioritaria.
El conflicto en Irán: despliegue militar y debate político en Washington
Estados Unidos envió 5.000 efectivos adicionales —entre marines y marineros— a Oriente Medio en los últimos días, confirmaron tres funcionarios a NBC News.
Al abordar la duración probable del conflicto, Wright sostuvo que “unas pocas semanas” serían necesarias para estabilizar la región y propiciar una baja en el precio de los combustibles. Sin embargo, las proyecciones difieren dentro del propio Ejecutivo.
El presidente manifestó el sábado a NBC News: “Hemos destruido la mayor parte de sus misiles y drones. Dentro de dos días, estarán totalmente diezmados”, aunque admitió que la intensidad de la reacción iraní, incluidos ataques a países vecinos, lo sorprendió.
El debate acerca de los objetivos de la operación y la transparencia de la estrategia emergió en las palabras del senador demócrata Adam Schiff durante “Meet the Press” de NBC News, quien cuestionó al gobierno: “Ni el secretario ni el presidente pueden responder cuánto va a durar la guerra, porque no había un objetivo claro al comenzarla. Esto dificulta saber cuándo se han alcanzado esas metas”.
Schiff señaló además: “No creo que la guerra justifique sus costos; ya desató consecuencias que debían haberse previsto, como el cierre del Estrecho o los ataques de Irán contra sus vecinos”, e indicó que faltaba un plan presidencial de respuesta a estos escenarios.
La región continúa marcada por la tensión, mientras los precios de la energía y la política exterior estadounidense se ven influidos por la incertidumbre sobre la reapertura de Ormuz y la evolución del mercado petrolero, de acuerdo con los reportes de NBC News.