Un nuevo bar oculto, inspirado en la edad dorada de los trenes de lujo, abrió sus puertas en el corazón de Manhattan. El reconocido bartender Jeff Bell, célebre por su trayectoria en PDT (Please Don’t Tell), inauguró Highball Ltd. en una ubicación secreta dentro de la torre de oficinas de 10 Grand Central.
Esta apertura, dada a conocer por Time Out New York, anticipó un renacimiento en la cultura de los speakeasies neoyorquinos, donde convergen coctelería de alta escuela, diseño temático y acceso limitado.
Pocas semanas después de que se informó la apertura de Kees, un lounge subterráneo dirigido por Bell en 1 Cornelia Street, el bartender sorprendió con un nuevo concepto desarrollado en colaboración con Marx Realty.
En este caso, Highball Ltd. destacó su carta de bebidas, una ubicación cuidadosamente disimulada y un exclusivo proceso de entrada. Time Out New York detalló que solo pueden ver el quienes localicen una luz roja sobre la Tercera Avenida, cerca de la calle 44. Aquellos que consiguen identificar este acceso discreto ingresan al edificio, toman el montacargas y ascienden al piso 11, donde los espera una propuesta de coctelería inédita en la ciudad.
Highball Ltd y el homenaje ferroviario en Manhattan
Highball Ltd. forma parte del llamado Meeting Galleries, un centro de amenities de 1.000 metros cuadrados (11.000 pies²) recientemente acondicionado en el piso 11 de la torre. El ambiente rinde tributo a Grand Central Terminal y evoca la experiencia de los viajes en tren en su época de mayor esplendor.
El nombre Highball Ltd. hace referencia tanto a un célebre cóctel de whisky como al sistema de señales ferroviarias, en el que una esfera elevada indicaba vía libre para los trenes.
El bar representa una de las cuatro propuestas del complejo Meeting Galleries. Allí también se alojan otros tres espacios temáticos: la Grand Gallery, foro con capacidad para 200 personas; la Podcast Gallery, un estudio de grabación equipado con tecnología de última generación; y la Screening Gallery, un pequeño teatro con pantalla de 150 pulgadas bajo un techo decorado como la bóveda celeste de Grand Central.
Acceso restringido y el resurgimiento de los bares clandestinos
El ingreso a Highball Ltd. confirmó la reaparición en Nueva York del formato bar clandestino. La clave para los visitantes es una luz roja, apenas perceptible, que señala la entrada secreta en la Tercera Avenida. Tras subir en el elevador industrial hasta el piso 11, los clientes acceden al salón ambientado como un vagón bar de tren de lujo.
Desde la descripción oficial difundida por Time Out New York se destaca el objetivo de sumergir a los visitantes en la atmósfera ferroviaria y permitirles degustar cócteles “de excelencia” en un contexto de acceso restringido.
La apertura de Highball Ltd., alineada con otras iniciativas recientes de Jeff Bell, consolidó su figura como referente de la coctelería en Nueva York y marcó una tendencia hacia las experiencias temáticas, exclusivas y minuciosamente gestionadas. El lanzamiento de este bar oculto agregó una nueva opción de entretenimiento a Midtown Manhattan y confirmó el atractivo persistente de los bares clandestinos en la ciudad.