Un veterano de la Fuerza Aérea de 83 años fue empujado de manera violenta a las vías del metro de Manhattan y lucha por su vida en el hospital. Según su familia, es poco probable que sobreviva tras el ataque cometido por un desconocido el domingo en una estación del Upper East Side. El arresto del principal sospechoso ocurrió luego de que las autoridades ofrecieran una recompensa de USD 3.500. Así lo informó el diario local New York Daily News.
La víctima, Richard Williams, esperaba el tren en la plataforma sur de la estación Lexington Avenue-63rd St. alrededor de las 11:30h, junto a Jhon Rodriguez, de 30 años, cuando un hombre los empujó uno tras otro a las vías sin previo aviso. Rodriguez intentó registrar la escena con su teléfono móvil; el atacante lo arrojó y luego se lanzó sobre Williams, provocando que el hombre mayor cayera de cabeza y pierda el conocimiento en el acto.
El nieto mayor de la víctima, Samantha Loria, explicó a CBS New York lo difícil que resulta asumir la posibilidad de no poder volver a hablar ni abrazar a su abuelo, evocando los paseos juntos y la costumbre de Williams de saludar y preguntar a desconocidos cómo estaban: “No cuesta nada ser amable”, enfatizó. Loria subrayó que su abuelo, sobreviviente de un incendio y del cáncer, tenía el hábito de recorrer caminatas por la ciudad y “todo lo que quería era caminar”.
La investigación policial y el perfil del agresor
La rápida difusión de las imágenes de celular registradas por Rodriguez, sumada al llamado público con recompensa, permitió arrestar al sospechoso menos de 48 horas después del ataque. Bairon Hernandez, de 34 años, residente en Sunset Park, barrio de Nueva York en Brooklyn, fue identificado y capturado a las 5:00h del martes. Las autoridades lo acusaron de intento de homicidio, asalto y poner en peligro la vida de otros.
Rodriguez, el joven que también fue empujado, indicó al diario local New York Daily News que ambos, quienes no se conocían previamente, fueron rescatados por pasajeros que descendieron a las vías antes de la llegada de la policía o de servicios médicos.
Tanto Williams como Rodriguez lograron volver al andén antes de que llegara el tren y luego fueron trasladados al New York-Presbyterian Weill Cornell, el hospital universitario de Manhattan.
Rodriguez fue dado de alta el mismo día con heridas en la cabeza, el brazo y el cuello. Williams, en cambio, permanece conectado a sistema de asistencia respiratoria y no recuperó el habla desde el instante del golpe.
Su hija mayor, Debbie Williams, declaró a New York Daily News desde el hospital que “el panorama no es bueno”, y que su familia permanece rezando por él y acompañándolo en todo momento.
El impacto sobre la familia y la comunidad
Williams, residente de Roosevelt Island, una localidad de Nueva York, celebró recientemente su 55.° aniversario de casado y disfrutaba de rutinas independientes, trasladándose al Upper East Side para hacer compras y recorrer la ciudad, según relató su hija. “Estaba muy saludable para tener 83 años y ningún problema físico”, detalló Williams.
La familia, compuesta por tres hijas y dos nietas, atraviesa la posibilidad concreta de perder a su referente familiar por un acto de violencia. “Ahora probablemente nada de eso vuelva a suceder”, lamentó la hija, haciendo alusión a sus paseos habituales con su padre, quien, hasta ese día, solía explorar Manhattan a pie como parte de su vida cotidiana.
La investigación policial continúa y el acusado permanece bajo custodia a la espera de que avance el proceso judicial.