El impacto del reciente conflicto en Oriente Medio llevó a que los precios de la gasolina en Los Ángeles alcancen niveles inéditos, superando los USD 8 por galón en algunas estaciones, lo que expone a los residentes a una presión económica significativa y marca un punto sin precedentes en el mercado energético local, según información reportada por diversos medios, como Univision y Carscoops.
En el estado de California, el costo promedio de gasolina subió a USD 5,20 por galón, de acuerdo con datos de la American Automobile Association (AAA). Este monto se compara con el promedio nacional de USD 3,47, lo que confirma a California como el mercado más caro para combustibles en Estados Unidos.
Desde el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero, la cotización del petróleo superó los USD 100 por barril por primera vez en casi 4 años, mientras que un repunte breve llevó el precio hasta USD 119,50 el barril, situación que no se observaba desde los meses más críticos de la pandemia. La demanda habitual durante la transición hacia la gasolina de verano ya anticipaba un incremento, pero la guerra provocó aumentos más bruscos.
El aumento nacional acercó el valor promedio del combustible regular a USD 3,25 por galón, una subida de USD 0,50 durante la última semana. En California, el salto fue de USD 0,55 por galón en el mismo periodo.
Factores locales: entre impuestos, regulaciones y escasez
El caso de California es paradigmático al considerar sus condiciones internas. El estado enfrenta altos impuestos, regulaciones medioambientales estrictas y una drástica reducción en la capacidad de refinación, lo que agrava la vulnerabilidad frente a fluctuaciones del mercado global.
Además, según Claudio Galimberti, economista jefe de Rystad Energy, actualmente se han retirado del mercado mundial unos 9 millones de barriles de petróleo diarios debido al daño en instalaciones y las precauciones adicionales adoptadas por los productores.
El 20% del crudo mundial se transporta cada día por el estrecho de Ormuz, el cual permanece prácticamente cerrado desde hace una semana, exacerbando el déficit de suministro.
Entre la población local, la crisis tiene efectos inmediatos. “Conduzco para Uber y simplemente estoy siendo afectado ahora, los precios de la gasolina son demasiado altos… ya lo eran antes de la guerra”, señaló un conductor consultado por ABC7.
A pesar del precio récord, como el registrado en una estación Chevron del centro de Los Ángeles en USD 8,21 por galón reportado por Carscoops, muchas personas continúan acercándose a surtir sus vehículos.
Paralelamente, en otras zonas del condado de Los Ángeles, identificó gasolineras donde el precio apenas sobrepasaba los USD 4,19 por galón, lo que demuestra que la búsqueda de ofertas se ha convertido en una herramienta de supervivencia cotidiana para los automovilistas.
Reacciones políticas con perspectivas de futuro
La escalada de precios generó tensiones políticas tanto a nivel federal como estatal. El gobernador de California, Gavin Newsom, atribuyó el fenómeno directamente a las acciones militares e insistió en que “los precios promedio de la gasolina en California habían permanecido por debajo de los 5 dólares durante casi dos años —hasta ahora”.
Mientras tanto, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó el aumento como “una interrupción a corto plazo para lograr el beneficio a largo plazo de eliminar el régimen terrorista iraní y poner fin a sus restricciones sobre el flujo libre de energía por el estrecho de Ormuz”.
Por otra parte, el presidente Donald Trump minimizó la preocupación y defendió que “los precios bajarán muy rápidamente cuando termine el conflicto”, enfatizando que el impacto no se prolongará durante meses, sino semanas.
En el plano nacional, la preocupación sobre posibles prácticas de especulación llevó a legisladores en Pensilvania a solicitar una investigación a la fiscalía general, según informó Carscoops, para determinar si los consumidores están pagando precios injustificados ante la crisis.
A pesar de las opiniones oficiales y la promesa de estabilidad futura, diversos economistas alertaron que los costos del combustible seguirán en alza mientras la situación se mantenga sin resolver, por lo que recomendó a las familias priorizar gastos y buscar combustibles a precios más bajos allí donde sea posible.