Un jurado federal declaró a los hermanos Alexander culpables de todos los cargos relacionados con tráfico sexual y agresión en la ciudad de Nueva York.
Ocurrió tras un juicio que expuso durante cinco semanas los testimonios de once mujeres que afirmaron haber sufrido abusos por parte de los acusados. La sentencia definitiva contra los ex magnates inmobiliarios está prevista para el 6 de agosto.
La condena a los hermanos Alexander se produjo luego de un proceso judicial en el que once mujeres testificaron sobre abusos sufridos en contextos de fiestas exclusivas, viajes y consumo de drogas.
El jurado consideró que existía evidencia suficiente para declararlos responsables de los delitos imputados, y la fiscalía destacó la existencia de pruebas documentales y patrones de comportamiento repetidos.
Acusaciones y testimonios durante el proceso judicial
El caso contra Oren, Alon y Tal Alexander surgió tras una investigación federal iniciada a finales de 2024, que los vinculó a un esquema de captación de mujeres en clubes nocturnos y fiestas de lujo.
Según la fiscalía, los acusados utilizaban drogas y violencia para agredir a las víctimas, a menudo en entornos de ostentación. Al menos ocho de las once mujeres que testificaron aseguraron haber sido drogadas antes de ser atacadas.
Durante el juicio, el fiscal federal Andrew Jones presentó lo que calificó como “pruebas aplastantes” de que los Alexander “se hicieron pasar por fiesteros cuando en realidad eran depredadores”.
Jones sostuvo que los acusados disponían de un “manual” para atraer a mujeres mediante fiestas, viajes en yate y promesas de experiencias exclusivas, con el objetivo final de someterlas sexualmente.
El fiscal agregó: “Una vez que tenían a sus víctimas donde querían, los acusados las agredían usando la fuerza, usando drogas o usando ambas”.
Las declaraciones de las víctimas revelaron patrones casi idénticos de abuso, a pesar de tratarse de mujeres que no se conocían y que provenían de distintos ámbitos.
Estrategias de la defensa y argumentos finales
Los hermanos Alexander se declararon inocentes y negaron haber cometido agresiones o haber formado parte de una red de tráfico sexual.
La defensa, encabezada por Howard Srebnick, reconoció que los comportamientos de los acusados podían ser “desagradables” y “poco apropiados”, pero insistió en que “nadie estaba siendo agredido, nadie había sido traficado”.
Srebnick solicitó al jurado que rechazara la postura del gobierno, argumentando que la fiscalía no había cumplido con la carga de la prueba.
Por su parte, Deanna Paul, defensora de Tal Alexander, afirmó que los fiscales trataban de “conectar puntos que realmente no existen”, mientras que Marc Agnifilo, abogado de Oren Alexander, sugirió que las víctimas testificaron movidas por insatisfacción con sus encuentros personales con los Alexander.
A pesar de estos alegatos, el jurado determinó que existía suficiente evidencia para condenar a los tres hermanos por los delitos imputados.
La fiscalía subrayó la existencia de publicaciones en blogs de los acusados con frases como “No es violación si... usas sus lágrimas como lubricante”, lo que, según Jones, reflejaba una actitud de desprecio hacia sus víctimas.
Qué sucedió en el juicio y cuál es la situación de los Alexander
Los hermanos Alexander ganaron notoriedad en el sector inmobiliario de lujo mediante su firma, Alexander Group.
La acusación los situó en el centro de una conspiración de tráfico sexual, donde, según el jurado, organizaron fiestas para atraer a mujeres y someterlas bajo el uso de drogas y violencia.
La sentencia federal está programada para el 6 de agosto y se espera que el fallo tenga repercusiones significativas tanto en el ámbito judicial como en el sector inmobiliario de Nueva York, donde los Alexander habían construido su reputación.
El juicio, marcado por testimonios de víctimas que relataron experiencias similares pese a no conocerse entre sí y vivir en ciudades distintas, consolidó la decisión del jurado de condenar a los acusados por todos los cargos.