Google, Meta, Microsoft, Oracle, OpenAI, Amazon y xAI firmaron con el presidente Donald Trump un compromiso para cubrir los costes de infraestructura eléctrica que demanden sus nuevos centros de datos, en respuesta a las preocupaciones nacionales por el crecimiento exponencial del consumo energético asociado a la inteligencia artificial y su potencial impacto en las facturas de los hogares.
El acuerdo instaura una política oficial según la cual las empresas asumirán los gastos de expansión y actualización de la red eléctrica en aquellas regiones donde operen, tratando de evitar que el incremento del consumo energético repercuta en los usuarios residenciales, según informó el medio The Verge.
La formalización del Ratepayer Protection Pledge llega en un momento en el que el consumo eléctrico por parte de los centros de datos se encuentra bajo escrutinio. El Departamento de Energía de Estados Unidos estima que, para 2028, la demanda eléctrica de estos complejos podría duplicarse o incluso triplicarse respecto a los niveles actuales.
Un informe publicado en diciembre por la organización ambientalista Climate Power señala que las facturas de electricidad de los hogares estadounidenses aumentaron 13% durante 2025, reflejando en parte la presión que el auge de la inteligencia artificial ejerce sobre la infraestructura energética.
El compromiso, firmado durante una mesa redonda en la Casa Blanca días después del discurso sobre el Estado de la Unión, exige que las compañías tecnológicas “construyan, aporten o adquieran” los recursos energéticos necesarios y financien todas las mejoras en la entrega de energía que requieran sus centros de datos.
No obstante, el texto precisa que todavía deberán “negociar voluntariamente” acuerdos con proveedores y gobiernos estatales.
¿Por qué se firmó el acuerdo y qué motivó la medida?
Las preocupaciones locales sobre el coste de estas infraestructuras no son nuevas. Trump reconoció durante el evento: “La gente cree que si se instala un centro de datos, las tarifas eléctricas subirán”, y afirmó que algunos proyectos fueron bloqueados por ese motivo y las tarifas, efectivamente, experimentaron incrementos.
Ahora, él confía en que la nueva política revertirá ese rechazo, ya que las empresas se comprometen a añadir capacidad a la red eléctrica y a cubrir todos los costes de actualización. Trump también alentó a las compañías a negociar tarifas independientes con las empresas de servicios públicos, con el fin de garantizar que paguen un “precio justo” por el impacto adicional de sus instalaciones.
Una de las novedades clave del acuerdo reside en que las tecnológicas deberán asumir los costes de las mejoras eléctricas incluso si los centros de datos finalmente no utilizan la totalidad de la energía generada, evitando así que las comunidades locales tengan que hacerse cargo de activos energéticos o líneas de transmisión infrautilizados si algún proyecto fracasa.
Además, el pacto incluye compromisos para mitigar el impacto en la red durante situaciones extremas. Trump declaró que las compañías pondrán su infraestructura al servicio de las redes locales como respaldo en momentos críticos.
En palabras de la proclama, siempre que sea posible, “pondrán a disposición sus recursos de generación de respaldo en tiempos de escasez”, lo que podría reducir el riesgo de apagones durante tormentas invernales u olas de calor.
Las recientes tormentas invernales en Estados Unidos reavivaron los temores acerca de la presión que las nuevas instalaciones pueden ejercer sobre la red eléctrica en momentos de alta demanda. En 2023, Texas promulgó una ley que autoriza al operador de la red eléctrica a reducir el consumo de los centros de datos durante emergencias.
Proyectos concretos y reacciones de las partes
Durante el evento, Gwynne Shotwell, presidenta y directora de operaciones de SpaceX, señaló que xAI construirá una central eléctrica de 1,2 gigavatios como fuente principal para su supercomputadora, y replicará ese modelo para cada nuevo centro de datos. Shotwell añadió que xAI ampliará sus instalaciones Megapack para suministrar energía de reserva tanto en Memphis, Tennessee, y Southaven, Misisipi.
La organización de derechos civiles NAACP advirtió que podría demandar a xAI por segunda vez debido a la contaminación provocada por turbinas de gas temporales destinadas a suministrar energía a dichos centros en Tennessee y Misisipi.
Otra arista del compromiso es el aspecto social: las compañías acordaron dar prioridad a la contratación de mano de obra local durante la construcción. Meta anunció el inicio de un programa piloto en Ohio para formar técnicos en fibra óptica, con la participación de varios de los asistentes al evento en Washington.
La política oficializada con la firma de este acuerdo busca responder a la preocupación bipartidista sobre los efectos colaterales del crecimiento de la inteligencia artificial, estableciendo que los “gigantes tecnológicos” serán directamente responsables de la infraestructura eléctrica que sostenga sus futuros proyectos.