El Echinus Geyser, el géiser de agua ácida más grande del mundo, reanudó su actividad en el Parque Nacional de Yellowstone en febrero de 2026, tras casi seis años sin erupciones regulares, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). La reaparición de este fenómeno impacta tanto a la comunidad científica como a los miles de visitantes que transitan la zona de Norris Geyser Basin, ya que su comportamiento impredecible puede modificar la experiencia turística y el monitoreo geotérmico del parque.
El USGS registró cerca de cuarenta erupciones entre el 7 y el 24 de febrero. Las columnas de agua ácida alcanzaron alturas de hasta nueve metros y se produjeron con intervalos de dos a cinco horas. Este patrón contrasta con la inactividad prolongada de los años anteriores. El organismo estadounidense remarcó la singularidad de este evento: los géiseres ácidos son extremadamente raros y su comportamiento proporciona información sobre la dinámica del sistema hidrotermal de Yellowstone.
El Echinus Geyser había mostrado una disminución progresiva de su actividad desde la década de 1990, pese a haber sido uno de los géiseres más regulares del parque. De acuerdo con el USGS, las fases activas se alternan con largos periodos de inactividad y, hasta este año, no se había registrado una erupción significativa desde diciembre de 2020. La última secuencia de actividad sostenida ocurrió entre 2017 y 2019, con episodios menos frecuentes y de menor intensidad que en el pasado.
¿Por qué vuelve a erupcionar el Echinus Geyser?
El USGS atribuye el reciente ciclo eruptivo a cambios internos en el sistema hidrotermal de la cuenca Norris. El organismo enfatiza que la reaparición de erupciones después de años de silencio demuestra la naturaleza dinámica y variable de los géiseres ácidos. “La composición de Echinus resulta de la mezcla entre gases volcánicos y aguas subterráneas neutras, lo que genera un pH de 3,3 a 3,6 y temperaturas cercanas a 80,3 °C (176,5 °F)”, señaló el USGS en su último informe oficial.
Este fenómeno no responde a un patrón predecible, ya que la presión del vapor, la circulación de gases y la composición química del agua varían constantemente en la zona. Según el USGS, la acidez del agua no es suficiente para destruir la roca que forma el canal interno del géiser, permitiendo que el sistema se reactive periódicamente.
¿Cómo es la secuencia de erupciones del Echinus Geyser?
Entre el 7 y el 24 de febrero de 2026, el Echinus Geyser registró cuarenta erupciones. Los episodios se presentaron cada dos a cinco horas y tuvieron una duración de dos a tres minutos. Las columnas de agua alcanzaron entre seis y nueve metros de altura. Tras cada erupción, el nivel de agua de la piscina descendió bruscamente, requiriendo cerca de una hora para recargarse.
El organismo federal estadounidense comparó la intensidad y frecuencia actual de las erupciones con décadas anteriores, cuando los chorros llegaban hasta 23 metros y la actividad era estable durante meses. “Las fases activas suelen durar de uno a dos meses y se alternan con largos periodos de silencio”, explicó el USGS en su portal de monitoreo.
¿Qué diferencia al Echinus Geyser de otros géiseres de Yellowstone?
El Echinus Geyser se sitúa en la Back Basin de Norris Geyser Basin, una de las áreas de mayor investigación del Parque Nacional de Yellowstone. Su rasgo distintivo es la acidez del agua, con un pH considerablemente menor que el de la mayoría de los géiseres del parque, cuyo pH suele ser neutro o levemente alcalino. De acuerdo con el USGS, la acidez resulta de la mezcla de gases volcánicos como el dióxido de azufre y aguas subterráneas.
Otra diferencia notoria es el borde rojizo alrededor de la piscina, generado por la precipitación de minerales como hierro, aluminio y arsénico. El cono del géiser, recubierto de sílice y con forma de erizo de mar, inspiró el nombre “Echinus”, adoptado en el siglo XIX.
El USGS subraya que la composición química de Echinus es única en Yellowstone y en el mundo, convirtiéndolo en un objeto de estudio para comprender los procesos geotérmicos y volcánicos de la región.
¿Cuál es el impacto de la reactivación del géiser en turismo e investigación?
La reaparición del Echinus Geyser ha incrementado el flujo de visitantes al área de Norris, reconocida por su alta concentración de fenómenos geotérmicos. Autoridades del Parque Nacional de Yellowstone recomiendan consultar los avisos oficiales antes de planificar visitas, ya que la actividad de los géiseres cambia constantemente.
Según el canal meteorológico Fox Weather, la posibilidad de observar erupciones está sujeta a la continuidad del ciclo eruptivo, que históricamente ha mostrado intervalos irregulares. El USGS instaló equipos de monitoreo en la zona para registrar la temperatura, el pH y el caudal de agua, datos valiosos para las investigaciones sobre la evolución de los sistemas hidrotermales.
El USGS y el Parque Nacional de Yellowstone han confirmado que no se han detectado riesgos adicionales para los visitantes en cuanto a las recientes erupciones del Echinus Geyser. Las condiciones químicas y térmicas del área permanecen dentro de los parámetros históricos y el parque mantiene operativos los sistemas de vigilancia.
La acidez del agua no representa un peligro directo para los turistas, según el USGS, aunque se recomienda respetar las indicaciones de seguridad y evitar el ingreso a zonas restringidas. Tanto las formaciones minerales como la actividad geotérmica requieren protección para evitar daños ambientales y resguardar la integridad de estos fenómenos naturales.
¿Qué dicen las autoridades sobre el futuro del Echinus Geyser?
El USGS ha informado que resulta imposible anticipar la duración de la actual fase activa del Echinus Geyser. “La historia del géiser muestra que puede alternar entre fases cortas de intensa actividad y largos intervalos de inactividad”, indicó el organismo en su actualización del 3 de marzo de 2026.
El Parque Nacional de Yellowstone mantiene la vigilancia sobre los cambios en la cuenca Norris, colaborando con el USGS para actualizar la información en sus plataformas oficiales. Investigadores estadounidenses destacan que el seguimiento de estos episodios aporta conocimiento para comprender los sistemas hidrotermales y prevenir riesgos geológicos.