El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el lunes por la noche que su secretario de Estado, Marco Rubio, mantiene conversaciones directas con el régimen de Cuba para alcanzar un acuerdo en medio de la crisis energética en la isla, y sostuvo que no considera necesaria una operación militar similar a la ejecutada en Venezuela.
El mandatario reiteró su diagnóstico sobre la situación interna del país caribeño y subrayó la gravedad del escenario energético. “Estamos empezando a llegar a un acuerdo. Cuba es, en este momento, una nación fallida y ni siquiera tienen combustible para que los aviones puedan despegar. Están obstruyendo su pista de aterrizaje”, expresó Trump ante periodistas a bordo del avión presidencial.
“Estamos hablando con Cuba en este momento, y Marco Rubio está hablando con Cuba en este momento, y deberían llegar a un acuerdo sin duda alguna porque es realmente una amenaza humanitaria”, afirmó.
También mencionó a la comunidad cubano-estadounidense y sus expectativas ante un eventual cambio en la relación con La Habana. “Tenemos muchos cubanoamericanos estupendos y van a estar muy contentos cuando puedan volver y saludar a sus familiares y hacer cosas que deberían haber podido hacer desde hace mucho tiempo”, dijo.
El mandatario expresó además su interés por quienes residen en Estados Unidos y criticó el trato que recibieron en Cuba. “Me interesan mucho las personas que están aquí y que fueron tan maltratadas por Castro y las autoridades cubanas. Han sido tratadas de forma horrible. Así que ya veremos cómo acaba todo esto, pero Cuba y nosotros estamos hablando”, declaró.
En relación con la política de sanciones, defendió las restricciones económicas que pesan sobre la isla. “Mientras tanto, hay un embargo. No hay petróleo, no hay dinero, no hay nada”, afirmó al referirse al flujo de recursos hacia Cuba.
El presidente también fue consultado sobre la posibilidad de una operación militar similar a la que derivó en la captura del presidente venezolano depuesto Nicolás Maduro. Ante esa pregunta, evitó responder de forma directa y sostuvo: “No quiero responder a eso. ¿Por qué iba a responder a eso?”.
A continuación, dejó una consideración sobre la complejidad de un eventual escenario de ese tipo. “No sería una operación muy difícil, como pueden imaginar. Pero no creo que sea necesario”, señaló.
Las declaraciones del mandatario estadounidense se producen después de que, a finales de enero, amenazara con imponer aranceles a cualquier nación que vendiera petróleo a Cuba, en el marco de un endurecimiento de la presión de Washington sobre el régimen comunista de la isla para que avance en reformas económicas y políticas.
El dictador de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que está dispuesto a negociar con Estados Unidos “como iguales” y sin renunciar a la soberanía de su nación. Además, acusó a Estados Unidos de impulsar un “bloqueo energético”.
Venezuela, uno de los principales proveedores de petróleo de Cuba, dejó de vender crudo a la isla en enero, después de que Estados Unidos capturara al dictador Nicolás Maduro en una redada antes del amanecer y lo trasladara a Nueva York para enfrentar cargos de tráfico de drogas.
(Con información de EFE y AFP)