El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, comparecerá este miércoles a las 10:00 (hora local de Washington) ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para detallar los próximos pasos de la política estadounidense hacia Venezuela, según el discurso divulgado el martes por la noche por el Departamento de Estado.
En el texto, Rubio advierte que el gobierno del presidente Donald Trump no descarta el uso de la fuerza si la presidenta interina venezolana, Delcy Rodríguez, no coopera con las exigencias de Washington. “Que no haya duda: como ha afirmado el presidente, estamos preparados para usar la fuerza para asegurar la máxima cooperación si otros métodos fallan”, señala el texto.
“Supervisaremos de cerca el desempeño de las autoridades interinas a medida que cooperen con nuestro plan por etapas para restablecer la estabilidad en Venezuela”, indica el discurso.
En el mismo, el jefe de la diplomacia estadounidense sostiene que Rodríguez es consciente del precedente que dejó la caída de Maduro. “Rodríguez conoce muy bien el destino de Maduro”, expresa, y añade: “Creemos que su propio interés se alinea con el avance de nuestros objetivos clave”.
Además, el secretario de Estado defiende de forma contundente la operación del 3 de enero, ejecutada por comandos estadounidenses en Caracas, y rechaza que se haya tratado de un acto de guerra. “No estamos en guerra contra Venezuela”, asegura Rubio. “No ocupamos un país extranjero. No hay tropas estadounidenses sobre el terreno. Fue una operación para apoyar a la aplicación de la ley”, agrega.
Durante el operativo, Maduro y Flores fueron capturados y trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos por narcotráfico emitidos por tribunales estadounidenses, acusaciones que ambos niegan. En su discurso, Rubio describe a Maduro como “un narcotraficante inculpado, no un jefe de Estado legal” y afirma que Estados Unidos “arrestó a dos narcotraficantes”.
También subraya que la operación se realizó sin bajas estadounidenses. “Todo esto se logró sin la pérdida de una sola vida estadounidense, ni una ocupación militar continua”, sostiene. “La historia ofrece pocos ejemplos en los que se haya logrado tanto a tan bajo costo”, añade.
La comparecencia de Rubio se produce después de semanas de críticas de legisladores demócratas, quienes acusan a la administración Trump de engañar al Congreso y de exceder su autoridad constitucional al emplear la fuerza sin autorización legislativa. Rubio, ex senador republicano por Florida, aceptó testificar ante sus antiguos colegas en ese contexto.
El Congreso no ha limitado las acciones del presidente sobre Venezuela. La Cámara de Representantes rechazó por estrecho margen una resolución basada en la Ley de Poderes de Guerra que buscaba ordenar la retirada de tropas estadounidenses, pese a que la administración sostiene que no hay fuerzas desplegadas en territorio venezolano.
En su testimonio, Rubio también defiende los ataques contra embarcaciones sospechosas de tráfico de drogas en el Caribe y el Pacífico oriental, así como la incautación de petroleros sancionados que transportaban crudo venezolano. Rechaza las acusaciones de violaciones constitucionales y afirma que las medidas responden a objetivos de seguridad y justicia.
En paralelo a las advertencias, Rubio señala en su testimonio que Washington avanza en la normalización gradual de relaciones con el gobierno interino venezolano. Afirma que Rodríguez “ha manifestado su intención de cooperar con Estados Unidos” y que se comprometió a abrir el sector energético de Venezuela a empresas estadounidenses, otorgarles acceso preferente y poner fin al suministro de petróleo subsidiado a Cuba.
Rodríguez declaró el martes que su gobierno y la administración Trump “han establecido canales de comunicación respetuosos y cordiales” y que ambas partes trabajan en una agenda conjunta. También afirmó que su Gobierno no acepta “órdenes” externas, comentarios que Trump minimizó al afirmar que mantiene “muy buena relación” con las autoridades interinas.
Como parte del acercamiento diplomático, el Departamento de Estado notificó al Congreso su intención de enviar personal diplomático y de apoyo adicional a Caracas para preparar una eventual reapertura de la embajada estadounidense, cerrada en 2019. La normalización plena requeriría revertir el reconocimiento estadounidense al Parlamento venezolano electo en 2015.
Luego de su comparencia ante el Senado, Rubio también se reunirá con la líder opositora María Corina Machado, quien permaneció oculta tras las elecciones presidenciales de 2024 y reapareció en diciembre para recibir el Premio Nobel de la Paz en Noruega.
(Con información de agencias)