El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió la madrugada del martes que impondrá aranceles del 200% a los vinos y champanes franceses en respuesta a la decisión de Francia de rechazar la invitación para integrar su denominado "Consejo de Paz", un organismo impulsado por el mandatario estadounidense con proyección global y amplias atribuciones.
“Les voy a imponer un arancel del 200% a sus vinos y champanes. Y él se unirá. Pero no tiene por qué unirse”, afirmó Trump en un breve intercambio con la prensa, en referencia al presidente francés, Emmanuel Macron. La advertencia comercial se produjo en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas tras la negativa de París a participar en la iniciativa promovida desde Washington.
La reacción inicial de Francia ante la invitación fue de distanciamiento. “En este momento, Francia no puede aceptar”, señaló el lunes el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, durante un debate con legisladores, al explicar que los estatutos del organismo exceden el marco de la reconstrucción y la gestión de Gaza tras la guerra, respaldados por Naciones Unidas. Añadió que la propuesta es “incompatible con los compromisos internacionales de Francia y, en particular, con su pertenencia a las Naciones Unidas”.
En paralelo, una fuente cercana a Macron indicó el lunes a la AFP que Francia “no tiene intención de responder favorablemente” a la invitación. Según esa misma fuente, el rechazo se fundamenta en el alcance del organismo propuesto. “El mandato de la Junta va más allá del marco exclusivo de Gaza”, sostuvo el funcionario, al precisar que el proyecto no se limita a la supervisión de la reconstrucción del territorio palestino devastado por la guerra.
Trump presentó inicialmente el Consejo como una instancia destinada a coordinar la reconstrucción de Gaza, aunque la documentación fundacional no restringe su campo de acción a ese escenario. De acuerdo con los estatutos, el organismo apunta a la resolución de conflictos a escala mundial y a la supervisión de procesos de gobernanza en zonas afectadas por crisis prolongadas.
En paralelo a la presión sobre Francia, Trump confirmó que extendió una invitación al presidente ruso, Vladimir Putin, para integrar el Consejo. “Sí, ha sido invitado”, respondió el mandatario estadounidense a un periodista en Florida, tras ser consultado sobre la participación del jefe del Kremlin. La confirmación se produjo luego de que Moscú informara oficialmente sobre el contacto.
El Kremlin ratificó la invitación a través de su portavoz. “El presidente Putin también ha recibido una invitación para unirse a esta Junta de Paz”, declaró Dmitry Peskov a periodistas. Según el vocero, Rusia busca “aclarar todos los matices” de la propuesta con Washington, sin precisar si el mandatario ruso se inclina por aceptar el ofrecimiento.
La Casa Blanca contactó a diversas figuras y gobiernos de todo el mundo para integrar el organismo, que estaría presidido por Trump. Los estatutos fundacionales establecen que los países miembros deberán pagar 1.000 millones de dólares para obtener un lugar en la mesa. La representación corresponderá al jefe de Estado o de gobierno de cada país participante.
El documento señala que los miembros podrían integrarse por un período inicial de tres años, con la posibilidad de extender su participación si abonan más de 1.000 millones de dólares adicionales en efectivo durante el primer año. Trump figurará como “presidente inaugural del Consejo de Paz” y contará con amplios poderes, entre ellos la facultad exclusiva de invitar países, la última palabra en las votaciones y la posibilidad de revocar participaciones, salvo veto de dos tercios de los Estados integrantes.
En el plano internacional, Moscú mantuvo durante años una política de equilibrio en Medio Oriente, con vínculos tanto con Israel como con los palestinos. Sin embargo, la guerra entre Israel y Hamas y la invasión rusa a Ucrania modificaron ese posicionamiento. El Kremlin reforzó la relación con actores como Irán y buscó estrechar lazos con los Estados del Golfo ante el aislamiento occidental.
Putin elogió en el pasado los esfuerzos de Trump en materia diplomática. “Realmente está haciendo mucho para resolver estas complejas crisis, que han durado años, incluso décadas”, declaró en octubre. Sobre Medio Oriente, afirmó: “Si logramos todo lo que Donald se ha propuesto... será un acontecimiento histórico”.
El Consejo comenzó a tomar forma el sábado con invitaciones a los líderes de Egipto, Turquía, Argentina, Canadá y Brasil, además del primer ministro húngaro Viktor Orbán. Trump también designó como miembros al secretario de Estado Marco Rubio, al ex primer ministro británico Tony Blair, a su principal negociador Steve Witkoff y a su yerno Jared Kushner.
(Con información de AFP)