El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso este viernes reactivar su papel como mediador en el conflicto entre Egipto y Etiopía por el uso y reparto de las aguas del Nilo, una disputa intensificada por la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope.
El mandatario norteamericano expresó su ofrecimiento a través de una carta enviada al presidente egipcio, Abdelfatah El-Sisi, cuya existencia fue difundida en la red Truth Social. En la misiva, el mandatario sugirió retomar las gestiones diplomáticas que encabezó entre 2017 y 2021, durante su primer periodo al frente de la Casa Blanca.
La inauguración de la Gran Presa del Renacimiento Etíope en Adís Abeba el 9 de septiembre generó indignación en El Cairo, ciudad ubicada aguas abajo del Nilo y fuertemente dependiente de sus recursos hídricos.
“En el espíritu de nuestra amistad personal y del compromiso de Estados Unidos con la paz y el bienestar del pueblo egipcio, estoy dispuesto a reanudar la mediación estadounidense entre Egipto y Etiopía para resolver de manera responsable, de una vez por todas, la cuestión del reparto de las aguas del Nilo”, declaró el inquilino de la Casa Blanca.
En ese sentido, afirmó que resolver las tensiones en torno a la represa es una prioridad en su agenda y que busca un acuerdo que “garantice las necesidades hídricas” de Egipto, Etiopía y Sudán, los tres países que comparten la cuenca del Nilo.
Según el presidente estadounidense, un “enfoque exitoso” permitiría liberar agua para Egipto y Sudán durante los períodos de sequía, al tiempo que Etiopía podría aprovechar la infraestructura para generar grandes volúmenes de electricidad.
La Gran Presa del Renacimiento, inaugurada el año pasado por el gobierno de Adís Abeba sobre el Nilo Azul, se considera el mayor proyecto hidroeléctrico de África. Egipto y Sudán han manifestado su preocupación, ya que perciben la obra como una amenaza para su seguridad hídrica.
Cabe mencionar que Trump aseguró que durante su primer mandato evitó una guerra entre Egipto y Etiopía por la disputa relacionada de la represa, un logro que incluye entre los ocho conflictos que, según él, resolvió y que lo harían merecedor del Premio Nobel de la Paz.
No obstante, en julio del año pasado, Trump reconoció que la situación “se ha convertido en un problema muy grave” e instó a las partes a “encontrar una solución”.
Etiopía, con más de 120 millones de habitantes, considera que la Gran Presa del Renacimiento —una obra de 5.000 millones de dólares construida sobre el afluente del Nilo— es esencial para sus objetivos de desarrollo económico. Por su parte, Egipto sostiene que la presa viola acuerdos internacionales y representa un riesgo de sequías e inundaciones en su territorio, un planteamiento que Etiopía niega.
El 4 de septiembre de 2025, antes de la inauguración de la presa, Tamim Khallaf, vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores egipcio, dijo que Etiopía construyó la represa “unilateralmente, sin ninguna notificación previa, consultas adecuadas o consenso con los países río abajo, lo que constituye una grave violación del derecho internacional y plantea una amenaza existencial”.
(Con información de Reuters y EFE)