La irrupción de la inteligencia artificial en la música country generó un debate intenso en Nashville, considerado el epicentro del género en Estados Unidos.
La polémica se agudizó tras el éxito de canciones de artistas ficticios como Breaking Rust y Cain Walker, creadas completamente con IA, que escalaron a los primeros lugares de la lista Country Digital Song Sales de Billboard en noviembre.
Este avance encendió la preocupación entre compositores y productores, que ahora se preguntan por el futuro de la creatividad y el empleo en una de las industrias musicales más tradicionales.
El uso de plataformas como Suno, que permite crear música mediante inteligencia artificial, se extendió entre los profesionales de Nashville. Originalmente, Suno se destinaba a acelerar la producción, servir como referencia creativa o desbloquear ideas en momentos de bloqueo.
Según Billboard, en Music Row era aceptado el uso de IA para crear maquetas y mostrar el potencial de una canción, pero no para lanzar grabaciones comerciales. Sin embargo, la llegada de temas generados íntegramente por IA a los rankings generó inquietud.
Priscilla Block, cantante y compositora, lo expresó en Billboard: “Estamos en un momento realmente extraño. Todos estamos intentando entenderlo”.
Reacciones y dilemas en la comunidad musical
Dentro de la comunidad de Nashville, las reacciones frente a la IA son variadas y reflejan una tensión creciente. Brantley Gilbert explicó la diferencia entre usar IA como herramienta de apoyo y convertirla en sustituto: “Si la usas como herramienta, es una cosa. Si la usas como vehículo completo, es otra”.
Para Tyler Rich, los resultados de la inteligencia artificial suelen ser muy formulaicos, aunque pueden aportar ideas útiles al proceso creativo. “No puedo imaginar que la IA escriba una canción que vaya a sonar en la radio”, dijo Rich a Billboard. Dallas Davidson, compositor y productor, fue más contundente: “[Suno] no tiene alma”.
En la práctica, la IA se emplea sobre todo para agilizar la producción de maquetas y como punto de partida para nuevas composiciones. Adam Wheeler, con más de dos décadas en el sector, recurrió a Suno para crear la base musical de una demo, facilitando el interés de un artista por la canción, aunque sus resultados suelen requerir ajustes manuales.
Davidson afirmó que utiliza Suno para la producción, pero necesita modificar el material generado. “Lo que aportan los músicos reales a una canción es invaluable”, señaló HunterGirl, resaltando el papel fundamental de los intérpretes en la identidad de Nashville.
Desafíos y futuro de la creatividad en Nashville
El avance de la inteligencia artificial plantea desafíos económicos y laborales. Billboard advierte que la automatización podría reducir oportunidades para músicos y compositores, en especial para aquellos que buscan abrirse camino.
La grabación de maquetas fue tradicionalmente una vía de acceso al trabajo en estudios, pero la proliferación de herramientas automáticas amenaza con reducir estos espacios. Conforme la tecnología evoluciona, podría ser difícil distinguir entre voces humanas y sonidos artificiales, lo que impactaría directamente en los ingresos de los creativos.
El debate sobre la autenticidad y la creatividad continúa. Artistas y productores consideran que la música country exige una conexión humana imposible de replicar con algoritmos. Ante esto, aumenta la demanda de regulación y transparencia para proteger la integridad de la música y los derechos de los autores.
Hunter Hayes, en diálogo con Billboard, subrayó la importancia de preservar la dimensión humana en la creación musical y reclamó mecanismos para garantizar la autenticidad de las obras.
La industria de Nashville ya superó retos tecnológicos antes. La llegada de la caja de ritmos en los 80 generó temor entre los bateristas, pero muchos músicos optaron por adaptarse y perfeccionar sus habilidades.
Dustin Lynch recordó que, al comenzar su carrera, no existían ni el streaming ni las redes sociales, y subrayó que el sector siempre superó cada transformación.
Ante este panorama, la comunidad de Nashville busca un equilibrio entre la adopción de nuevas tecnologías y la preservación del espíritu creativo. La discusión sobre el papel de la inteligencia artificial en la música country sigue abierta, con la convicción de que el diálogo humano seguirá siendo el núcleo de la creación artística.