Comenzaron a tratar las sobredosis de Fentanilo como homicidios para combatir la crisis en Estados Unidos

La lucha de las familias afectadas por la tragedia del opioide se intensifica, mientras buscan hacer responsables a los distribuidores de la droga que causa muertes en el país

Compartir
Compartir articulo
Un miembro de la fuerza especial revisa el contenido de fentanilo incautado durante una operación reciente. Las autoridades ahora enfocan sus esfuerzos en responsabilizar a los traficantes por las muertes causadas. (REUTERS/Daniel Becerril)
Un miembro de la fuerza especial revisa el contenido de fentanilo incautado durante una operación reciente. Las autoridades ahora enfocan sus esfuerzos en responsabilizar a los traficantes por las muertes causadas. (REUTERS/Daniel Becerril)

En un intento por frenar la creciente crisis del fentanilo que azota a Estados Unidos, las autoridades están comenzando a tratar los casos de sobredosis como homicidios, apuntando directamente a los traficantes de este potente opioide.

El fentanilo es una sustancia extremadamente potente, barata y de fácil acceso, lo cual ha contribuido a su prevalencia devastadora. Los oficiales subrayan su peligrosidad, destacando que es cien veces más potente que la morfina y puede ser mortal incluso en dosis mínimas. En este sentido, en Los Ángeles, se han incautado más de 3 millones de pastillas, lo que indica la magnitud del problema.

CBS News informó sobre la muerte de Jax Markley, un joven de 18 años, que es solo uno de los muchos casos trágicos resultantes de la intoxicación por fentanilo. La desesperación de su familia se da por encontrar y responsabilizar a quienes distribuyeron la droga que acabó con su vida, e ilustra el profundo impacto personal de esta crisis.

En un movimiento similar, en Collin County, Texas, las autoridades arrestaron a Gregory Noah Honesty tras la muerte por sobredosis de una mujer de 25 años, también vinculada al fentanilo. Esta acción se alinea con una nueva ley firmada por el gobernador Greg Abbott, que permite procesar por asesinato a quienes fabrican o distribuyen ilegalmente el opioide si resulta en una muerte.

Este enfoque renovado subrayó la determinación de las autoridades en tratar estos casos de sobredosis, no como accidentes, sino como actos criminales deliberados.

Otro caso perturbador se dio en Garland, Texas, donde Kennedy Kirby fue acusado de asesinato después de usar a un conductor de entrega de Uber, sin su conocimiento, para distribuir fentanilo, lo que resultó en la muerte por sobredosis de Jacob Bowers. La detención del sujeto reveló una operación considerable de drogas, destacando el alcance y la complejidad de la red de distribución.

Estos casos marcan un punto de inflexión en la lucha contra el fentanilo y la drogadicción en Estados Unidos. Al procesar a los distribuidores de fentanilo como homicidas, las autoridades esperan disuadir a los traficantes y reducir el flujo de esta droga letal en las comunidades.

Autoridades emplean nuevas estrategias legales para perseguir a los traficantes de fentanilo, buscando frenar el alza en las muertes relacionadas con este opioide. (Europa Press)
Autoridades emplean nuevas estrategias legales para perseguir a los traficantes de fentanilo, buscando frenar el alza en las muertes relacionadas con este opioide. (Europa Press)

También reflejó un esfuerzo mayor para hacer frente al desafío de la dependencia y la sobredosis de opioides, reconociendo la necesidad de abordar tanto la oferta como la demanda para combatir efectivamente la crisis.

Es importante mencionar que, a pesar de estas iniciativas que buscan responsabilizar a los traficantes, la batalla contra el fentanilo es compleja y multifacética. Requiere de un enfoque integral que también incluya educación, prevención, y tratamiento para las personas afectadas por la adicción. La crisis del fentanilo es un problema de salud pública que exige una solución colaborativa y compasiva por parte de todos los sectores de la sociedad.