Elon Musk enfrenta una oleada de repudio tras respaldar una teoría de conspiración antisemita en X, la plataforma de redes sociales que adquirió el año pasado. Disney y Apple están entre las grandes empresas que han suspendido su publicidad en respuesta a sus comentarios. El empresario tecnológico, ampliamente conocido por ser el CEO de Tesla y SpaceX, ha sido criticado por la Casa Blanca, líderes judíos y varios anunciantes de medios después de que respaldara una publicación que acusaba a las comunidades judías de fomentar el “odio dialectal contra los blancos”.
Tras la reacción negativa, varios propietarios actuales y potenciales de Tesla han expresado su desacuerdo con Musk, considerando vender sus vehículos o acciones de la empresa.
Algunos comentaron que, mientras que los vehículos son excepcionales en diseño y funcionalidad, la postura de Musk ha llevado a una alienación de la base de clientes, que tienden a ser considerados liberales y centristas. Incluso, un inversionista de Tesla, Ross Gerber, anunció públicamente su intención de cambiar su Modelo Y por un modelo de la competencia, Rivian, señaló Business Insider.
NBC destacó que la controversia se intensificó cuando la Casa Blanca condenó explícitamente a Musk por propagar la “mentira odiosa” detrás del acto más fatal de antisemitismo en la historia estadounidense. Dicha postura coincide con un aumento del 388% en los incidentes antisemitas en Estados Unidos, luego de los ataques de Hamas el mes pasado, según datos del ADL (Anti-Defamation League).
En medio de la polémica, IBM también retiró su publicidad de X y empresas como Paramount Global y Warner Bros. Discovery han pausado sus gastos publicitarios, reportó The New York Times.
Por otro lado, Axios destacó que, si bien Musk intentó rectificar su posición sugiriendo que su comentario estaba dirigido a sus “nemesis publicitarios” en la vida diaria, no retiró su respuesta original. Esto ha causado efectos económicos, con acciones de Tesla cayendo y perdiendo decenas de miles de millones de dólares en valor de mercado el jueves.
La situación ha generado un ambiente de tensión con los inversores que respaldaron la adquisición de X y otras empresas de Musk, quienes hasta ahora no han emitido declaraciones públicas de condena.
El magnate cuenta con 163 millones de seguidores en X, convirtiéndolo en una figura con un gran impacto potencial en las acciones del mundo real, según expertos. Al no respaldar las recomendaciones de grupos que estudian el antisemitismo y otros extremismos, Musk podría estar contribuyendo a un aumento de crímenes de odio.
Entre tanto, organizaciones como el Centro Simon Wiesenthal han manifestado su preocupación por el uso de X por parte del empresario para tales declaraciones, alusivas a teorías sin base alguna y que habían sido desacreditadas repetidamente.