
Gracias a sus playas, rías, valles y pintorescos pueblos, Galicia es uno de los destinos más visitados de nuestro país. Atesora con un patrimonio natural envidiable que hace que el viajero se maraville con cada uno de sus rincones. Además, es un lugar donde la historia y la tradición mantienen sus raíces intactas. Así, su arquitectura también sobresale de la mano de los numerosos castillos que cuenta. Que bien no destaca por ser uno de los destinos que más alberga, pero alberga construcciones que dejan con la boca abierta.
Así, en A Coruña, el castillo de San Antón se alza como uno de los fortines más singulares de la provincia. Está situado en una pequeña península que se adentra en la ría de la localidad, por lo que históricamente tuvo una función militar destinada a defender la ciudad y su puerto de posibles ataques marítimos. A día de hoy es una de las construcciones mejor conservadas de la región y en su interior alberga un centro cultural.
PUBLICIDAD
De fortaleza militar a museo

El inicio de su construcción se remonta al año 1587, o así al menos lo indica la inscripción de su portada, y fue ordenada por Felipe II como parte de un sistema defensivo que también incluía el castillo de San Diego y el castillo de Santa Cruz. Durante siglos, la fortaleza desempeñó un papel crucial en la defensa de A Coruña, pues sus cañones protegieron la ría de incursiones tanto de piratas como de flotas enemigas. De hecho, el castillo fue una pieza clave en la defensa de A Coruña tras el ataque inglés de 1589, a pesar de no estar acabado.
Igualmente, entre los siglos XVIII y XIX, los conflictos bélicos y políticos de la época llevaron a que la fortaleza se utilizara más como prisión que como bastión militar. Incluso también, se llegó a utilizar como lazareto para poner en cuarentena a los marineros que llegaban a la ciudad afectados de alguna enfermedad infecciosa. Ya en el siglo XX, el castillo pasó por diversos procesos de restauración que culminaron en la década de 1960, cuando la Diputación Provincial de A Coruña decidió convertirlo en el Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña.
PUBLICIDAD
Este cambio de propósito permitió conservar y poner en valor el patrimonio histórico y cultural de la región. Desde entonces, el museo alberga una extensa colección de artefactos arqueológicos, piezas históricas y exhibiciones que abarcan desde la prehistoria hasta la era moderna.
El Museo Arqueológico e Histórico de A Coruña

La exposición del Museo Arqueológico e Histórico del Castillo de San Antón presenta una colección que abarca desde los inicios de la civilización en Galicia hasta la historia contemporánea de A Coruña y su provincia. Así, los visitantes pueden recorrer las antiguas dependencias de la fortaleza y descubrir piezas de gran valor histórico. La exposición se divide en tres secciones: arte medieval y heráldica, ubicada en el acceso y el patio de armas; arqueología, en el interior de la planta baja; e historia del edificio y de la ciudad, repartida entre la planta baja y la planta alta. La visita se complementa con un recorrido por la arquitectura del castillo.
PUBLICIDAD
Entre los elementos más destacados del museo se encuentran hallazgos arqueológicos provenientes de yacimientos de la zona, como el Castro de Elviña y otros asentamientos castreños y romanos en Galicia. Asimismo, se exhiben armas antiguas, documentos históricos, y objetos de la vida cotidiana de distintas épocas. No menos importante es la sección dedicada a la historia marítima de A Coruña, que incluye maquetas de navíos y otros elementos que ilustran la rica tradición naval de la ciudad.
Cómo visitarlo: horario y precios
El horario de visita varía en función de la época del año, siendo de este modo el siguiente:
- Invierno (septiembre a junio). Martes a sábado de 10:00 h a 19:30 h. Domingos y festivos de 10:00 h a 14:30 h (desde media hora antes del cierre no se permite el acceso).
- Verano (julio y agosto). Martes a sábado de 10:00 h a 21:00 h. Domingo y festivos de 10:00 h a 15:00 h (desde media hora antes del cierre no se permite el acceso).
- Cierra el 1 de enero, lunes y martes de carnaval y el 24, 25 y 31 de diciembre.
Por su parte, el precio es de 2,06 € la tarifa general y de 1,03 € la reducida. Asimismo, la entrada es gratuita para en las siguientes circunstancias:
PUBLICIDAD
- Grupos educativos del Municipio de A Coruña, en visita previamente concertada.
- Personas con discapacidad.
- Visitas patrocinadas por el Ayuntamiento, previa resolución que así lo declare.
- Visitas de miembros de la Asociación de Amigos do Arqueolóxico y de International Council of Museums.
- El día de los Museos (18 de mayo de 2014)
- Todos los sábados del año (festivos inclusive).
- Entrada para los profesores responsables de los grupos, o guías turísticos, en el desarrollo de sus tareas previa presentación de su carné.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Tres rutas volcánicas que visitar este verano en España: desde Cataluña a Canarias, pasando por Murcia
La comarca de La Garrotxa, una ruta de seis volcanes en La Palma y un parque natural en Murcia forman parte del legado volcánico del Estado español que merece ser visitado

El destino más misterioso de Austria, el próximo rival de España en el Mundial: el lago donde los cazadores de leyendas afirman que en su fondo hay un tesoro nazi
El lago Toplitz atrae a los curiosos desde hace décadas. Incluso se han organizado expediciones oficiales, pero parte de sus aguas son inaccesibles

Las islas remotas de Irlanda: perfectas para una escapada de fin de semana con desconexión digital incluida
La isla de Blasket, en Irlanda, ofrece parajes en los que descansar y despejar el cerebro respetando los bioritmos personales

La calle más estrecha de Cataluña: 57 centímetros, ligada a la presencia judía en el pueblo y un testimonio de un pasado medieval
El peculiar acceso medieval se ha convertido en un reclamo patrimonial para el municipio

Los 12 puentes medievales que no te puedes perder si visitas Cataluña: con las huellas de Gaudí y de aspecto romano y gótico
Todas las provincias cuentan con construcciones que conectan terrenos cuyo legado permite descubrir su pasado arquitectónico



