
A lo largo de todo el territorio español, se pueden encontrar hasta más de 10.000 castillos y fortalezas. Estas son el reflejo de la cultura e historia que dejaron las antiguas civilizaciones, y que gracias a su buen estado de conservación se pueden disfrutar a día de hoy. De este modo, permiten viajar en el tiempo y conocer los acontecimientos y episodios históricos que se vivieron entre sus muros.
De este modo, en la provincia de Toledo, se localiza una de las fortalezas mejor conservadas de nuestro país. Se trata del castillo de San Martín de Montalbán, una construcción ubicada en el pueblo con el mismo nombre que sorprende tanto a vecinos como visitantes. Su estructura es tan imponente, que desde Turismo de Castilla-La Mancha indican que “no se tienen evidencias de que nunca fuera atacado”. Por ello es considerado uno de los exponentes arquitectónicos más notables de la zona.
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La fortaleza templaria
La fecha exacta de construcción del castillo de Montalbán es incierta, pero su origen se remonta a la época musulmana. La conquista cristiana de la zona trajo consigo un asentamiento templario en la zona, los cuales se hicieron con la propiedad de la fortaleza a finales del siglo XII hasta la disolución de la Orden en 1308. Tras ello, pasó a manos de D. Alonso Fernández Coronel para luego ser confiscado por Pedro I y cedido a su hija Beatriz en 1353.
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Sin embargo, fue durante el periodo templario cuando el castillo cobró especial prominencia, transformándose en una imponente fortaleza. Ubicado al borde de la profunda garganta formada por el río Torcón, la expansión del castillo alcanza los 16.500 metros cuadrados, íntegramente rodeados por murallas, subrayando su estatus como una de las mayores fortificaciones de España. La configuración del terreno juega un papel crucial en su defensa, especialmente en su flanco oriental. A diferencia de los lados norte y oeste, que se benefician de la protección natural que ofrece el escarpado del río, la parte oriental requería fortificaciones adicionales para asegurar la defensa del castillo.
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Una imponente arquitectura
Arquitectónicamente, la zona oriental del castillo destaca de manera significativa. En este frente, se erige un extenso lienzo almenado de notable altura y anchura, acompañado de un adarve estrecho. Desde este muro se desprenden dos torres albarranas, de ocho metros de ancho por dieciséis de alto, que refuerzan la presencia dominante de la fortaleza. Una de estas torres se integra a un edificio interno, conformando la Torre del Homenaje, elemento central de cualquier castillo medieval que se precie.
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Estas torres, de planta pentagonal, son ejemplos insuperables de la arquitectura militar de la época, destacando por los arcos apuntados e inscripciones lapidarias, así como marcas de cantero visibles en sus sillares. Equipadas con elementos defensivos tradicionales, tales como almenas, saeteras y aspilleras, las torres no solo cumplían con una función estética, sino que eran fundamentales para la protección y la vigilancia del castillo, evidenciando el ingenio y la sofisticación de la arquitectura militar templaria.
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Leyendas y cómo visitarlo
Uno de los aspectos que más curiosidad suscita es que el castillo no se encuentra cerca de ningún pueblo o camino que tenga que proteger. Según el portal de cultura de Castilla-La Mancha, la explicación reside en que “pudo ser elegida por estos motivos para convertirse en uno de los cinco conventos del Temple en Castilla donde formaron a sus capellanes o efectuaron las nuevas profesiones de caballeros”.
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Pero esto no es todo, pues también se dice que el castillo se unía, mediante un túnel subterráneo, con la cercana ermita visigoda de Santa María de Melque. Sea como fuere, su visita tan solo se puede hacer de forma guiada durante todos los fines de semana del año concertándolas a través de su teléfono o en Facebook: “Visitas guiadas al castillo de Montalbán”.
Cómo llegar
Desde Toledo, el viaje hasta el castillo es de alrededor de 50 minutos por la vía CM-4000. Por su parte, desde Madrid el viaje tiene una duración estimada de 1 hora y 40 minutos por la carretera A-42.
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