
Ciudades como Roma, Venecia, Barcelona o París cobran una tasas turística a cada visitante que se acerca a la ciudad. Esto es algo común en las principales ciudades europeas, las cuales cobran este impuesto que se aplica al precio de la estancia en diferentes establecimientos turísticos donde se va a pasar la noche. Tal y como recoge Newtral.es, este pago tiene como objetivo “recaudar fondos para mantener y mejorar la infraestructura turística, contribuir a la sostenibilidad ambiental, promover el turismo responsable, y/o financiar la promoción turística”.
Portugal tampoco se queda atrás y ciudades como Oporto, Lisboa o Faro, entre otras, también cuentan con esta tasa impuesta en sus establecimientos. Sin embargo, el país luso ha ido más allá, y desde este mes de abril, el puerto de Lisboa ha empezado a cobrar una tarifa a cada pasajero que llegue en crucero a la capital portuguesa. Se estima que esto puede acarrear unos ingresos fiscales anuales adicionales de 1,2 millones de euros.
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Dos euros para los viajeros que lleguen en crucero
El Gobierno portugués adoptó esta medida oficialmente en enero, pero ha empezado desde el 1 de abril a cobrarse a los operadores de cruceros. Fuentes de la cámara lisboeta destacaron en medios locales que esta tasa turística se cobra ‘por pasajero que desembarca de un crucero en tránsito, en las terminales de cruceros ubicadas en Lisboa’, y el importe se aplica previamente en la venta, independientemente de que los pasajeros duerman más de una noche en los barcos.

De este modo, cada viajero debe pagar un precio de dos euros por llegar a la capital. El cobro del valor de la tasa turística es realizado a los operadores, a través de la plataforma JUL – Janela Única Logística, y es también esta entidad la que también se encarga de entregar el producto tributario al municipio. Por lo tanto, esta nueva tasa turística se une la aplicada desde 2016 a las pernoctaciones de turistas nacionales (incluidos los locales) y extranjeros en hoteles o alojamientos locales. Inicialmente, fue de un euro por noche, pero a partir de enero de 2019 aumentó a dos euros.
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Igualmente, a las ciudades que ya contaban con la tarifa de estancia, se han sumado dos más a la lista. Estas son las localidades de Viana do Castelo y Caminha, unos municipios del norte de Portugal, que son los primeros de la región en adoptar esta medida. Este impuesto no llega a los dos euros y varía en función de la época del año. De este modo, el impuesto por pernoctar en hoteles será de 1,50 euros entre el 31 de mayo y el 31 de octubre, y de un euro en temporada baja.
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