Si no te suena el nombre de Baltasar Kormákur y tienes Netflix, no te preocupes: muy pronto te va a sonar. El director de cine islandés, famoso por sus películas de supervivencia en las que busca llevar a sus personajes a sus límites físicos y emocionales, se ha colado en el top de la plataforma con una nueva película que, sin pasar por cines, ha desembarcado en la plataforma para convertirse en la más vista en nada más y nada menos que en 89 países.
Hablamos de Depredador dominante (Apex, en inglés), una cinta protagonizada por Charlize Theron y Taron Egerton donde seguimos a Sasha, una mujer que, para superar su duelo, decide adentrarse en la jungla australiana para explotar su faceta más aventurera y deportista. Sin embargo, lo que en un principio parecía una temeraria expedición se convierte en algo mucho más peligroso cuando un asesino la elige como presa, dando comienzo a un juego del ratón.
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De fondo, está la selva de las Montañas Azules de Australia, una región llena de bosques de eucaliptos y gargantas recubiertas de bosques templados, conocida sobre todo por ese particular color que adopta el lugar gracias a un fenómeno de la radiación ultravioleta. Depredador dominante se grabó enteramente en localizaciones reales, buscando potenciar una fotografía que acentúa el carácter de supervivencia extrema de la historia que se está contando.
Un reparto de lujo
El éxito de Depredador dominante no se debe solo a su trama, condensada en una película de poco más de 90 minutos. El reparto es, sin duda, otra baza con la que Kormákur ha atraído a millones de espectadores. Al fin y al cabo, se trata del regreso de Charlize Theron al género de las películas de acción, género del que parece haberse convertido en especialista tras éxitos como Mad Max: Furia en la carretera, la saga Fast & Furious o La vieja guardia. En esta ocasión, la entrega de la actriz llegó a tal nivel que se dice que llegó a grabar parte de la película con un dedo del pie roto. Algo alucinante, teniendo en cuenta las escenas que tuvo que rodar.
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A este nombre se le une el de Taron Egerton, en un registro muy alejado del cándido héroe que interpreta en Kingsman: Servicio secreto o del tan sensible como estrambótico Elton John de Rocketman. En esta ocasión, su papel será mucho más inquietante, dando vida a un cazador que, más que querer asesinar a su presa, parece disfrutar todavía más jugando con ella. A él se unen, además, otros nombres reconocibles como el de Eric Bana (Troya) o Caitlin Stasey (Smile) para terminar de completar el reparto.
Gracias a todos ellos, Baltasar Kormákur regresa a la senda de otros títulos conocidos de su carrera, como Everest o A la deriva, donde explora cómo la adversidad extrema en los límites del mundo es capaz de transformar a las personas. Parece que la apuesta le ha salido bien: Depredador dominante ya ha superado los 10 millones de reproducciones en su primer día y promete ser uno de los grandes lanzamientos de Netflix este mes.
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