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Expertos en infecciosas piden valorar el estado clínico de migrantes además de vacunarles

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Madrid, 24 ago (EFE).- La Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc) considera que vacunar a los migrantes en Ceuta es una "medida técnica adecuada", pero ve prioritario solucionar las condiciones higiénicas en las que viven y estudiar su situación clínica para evitar la aparición de brotes.

Las vacunas tardan en hacer efecto varias semanas e incluso requieren de varias dosis, aunque en enfermedades graves como la polio sí que se podría intentar crear una inmunidad de rebaño con un solo pinchazo, ha señalado en declaraciones a EFE la portavoz de Seimc y microbióloga del Hospital de A Coruña María del Mar Tomás.

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Hoy, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas han acordado enviar a Ceuta hasta 15.000 dosis de la triple vírica, que protege de sarampión, rubeola y parotiditis, y otras 10.000 de difteria-tétanos, varicela y polio a través del mecanismo de solidaridad.

Son las vacunas prioritarias que ya fijaron en la 'Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular', que acordaron en junio, en la que recomiendan al menos una dosis en adultos y adolescentes; de prolongarse la estancia, aconseja aplicar el mismo calendario vacunal que tiene la población española.

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La experta considera que la inmunización frente a estas enfermedades es una "medida técnica adecuada" y que incluso, ante la duda sobre su situación vacunal, se les debe inmunizar.

Pero precisa que "la estrategia no debe ser solo las vacunas", sino que es prioritario garantizar unas condiciones higiénicas adecuadas y evitar su hacinamiento para evitar brotes, por ejemplo de sarna, o incluso hacer un estudio epidemiológico ante la sospecha de algún caso individual de tuberculosis.

Según los datos ofrecidos por la ministra de Sanidad, Mónica García, en sus redes sociales, en Ceuta hay ahora mismo tres casos de tuberculosis: uno que ya estaba en tratamiento, otro es una tuberculosis cerebral, que no es contagiosa, y el último, una persona que ya estaba en Ceuta antes de la entrada masiva y que había empezado a tratarse.

De varicela, se han detectado tres sospechas, una procedente de la operación Paso del Estrecho, que fue descartada, y otras dos que fueron ingresados y que están "pendientes de confirmación diagnóstica, pero que no tienen nada que ver con la población migrante de la que estamos hablando".

El servicio de Medicina Preventiva del Hospital de Ceuta ha estudiado 55 casos de gastroenteritis en un brote "ya controlado y sin desarrollo posterior de más casos", que en cualquier caso están ligados al consumo de aguas no aptas.

Sobre la sarna, la ministra recordaba que un estudio del Instituto Carlos III publicado el año pasado ya hablaba del incremento de casos en España -y en toda Europa-, con 11.301 diagnósticos confirmados entre 2021 y 2023.

Cifras que en ningún caso justificarían un confinamiento de toda la población migrante como ha planteado el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

"Realmente, lo que habría que hacer en un estudio clínico epidemiológico, y en aquellos casos en los que hay sospecha, hacer un aislamiento, que es muy diferente. El confinamiento que tuvimos en la covid fueron unas circunstancias especiales porque era un patógeno nuevo donde no había ni vacuna ni tratamiento, pero aquí, todas estas enfermedades tienen medidas preventivas, de diagnóstico rápido y tratamiento", zanja Tomás.

También ha lanzado un mensaje de tranquilidad a la población ceutí, porque es la inmigrante "la susceptible de sufrir estos brotes, y es la salud pública la que debe gestionar esta situación", ha resaltado.

A su vez, los profesionales que les atienden, desde sanitarios a cuerpos de seguridad, son los más expuestos, por lo que ellos sí deberían tomar medidas de precaución adicionales como mascarilla o guantes en zonas donde hay hacinamiento o sospechas de casos clínicos. EFE

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