Ganna supera a Van Aert en un final de locura

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Redacción deportes, 1 abr (EFE).- En un final agónico, de auténtica locura tras una larga persecución, el italiano Filippo Ganna (Ineos) se impuso este miércoles en la 80ª edición de la clásica belga A Través de Flandes disputada entre Roeselare y Waregem con un recorrido de 184,6 kilómetros, donde el ciclista transalpino superó a Van Aert en los últimos metros tras una larga persecución.

Ganna y Van Aert protagonizaron un final para la historia, emocionante hasta el último metro. Van Aert marchaba escapado, aguantando la presión de los perseguidores, pero la reacción del 'Gigante de Verbania' fue limando segundos hasta batir al rival en los últimos metros, con el belga desfondado, y frustrado tras una enorme etapa.

El italiano, de 29 años, dos veces campeón del mundo de crono, entró en meta brazos en alto con un tiempo de 3h48:27, a una media de 48,5 km/hora, seguido a rueda por Van Aert, quien no pudo remachar su hazaña. El líder del Visma no gana desde la última plaza del Tour de Francia 2025 con su famoso ataque en Montmartre ante Pogacar. La tercera plaza en Waregen fue para el noruego Søren Wærenskjold (Uno X).

En la sexta posición entró el venezolano del Movistar Orluis Aular, el más destacado de la formación española.

Inicio explosivo con múltiples ataques y alguna caída importante, como la que afectó al español Jon Barrenetxea (Movistar) y a los belgas Dylan Teuns y Berckmoes, estos dos últimos obligados a la retirada. No se instaló la calma en el pelotón, que subió a toda máquina por la primera dificultad, el Hellestraat. La primera hora de carrera superó los 49 kilómetros. Una idea de la batalla que se estaba librando por lograr la fuga.

Los ataques no cesaban, sobre todo al entrar la carrera en la zona intermedia, donde se concentraban la mayor parte de las cotas. No fue hasta el Onderbossenaarstraat cuando empezó a aparecer la figura de Wout van Aert. El ritmo ya era supersónico, poniendo a prueba a todos los rivales.

Muchos intentaron el despegue, entre ellos Mohoric, y otros sufrieron averías inoportunas, como Filippo Ganna, quien quedó rezagado perdiendo conexión con la zona de vanguardia. El ganador final hubo de cambiar de bicicleta por culpa de una avería que le puso en jaque.

Otro ataque de Van Aert a 40 de meta dejó al belga en cabeza junto a Gregoire y Larsen. Juntos pasaron el Huisepontweg, incluso el primer transito por el Nokereberg (0,4 km al 3 %).

Van Aert insistió con sus zarpazos. A 22 de meta otra aceleración acabó con Gregoire, pero Larsen se agarró a su rueda. Por detrás la persecución aumentó según se iban sumando grupos retrasados, incluso Ganna, capaz de asumir el ritmo en pos de atrapar al dúo de cabeza.

Con 22 segundos de ventaja y a 11 km de Waregem, Van Aert y Larsen estaban obligados a entenderse. Los hombres de Soudal, con Van Baarle e Ineos con Watson volaban, ponían en peligro el objetivo de la estrella belga.

Con el pelotón a tiro de piedra, a 9 de meta, Van Aert decidió quemar las naves. Era la carta del todo o nada. Vencer en solitario o ser cazado y quedarse con la miel en los labios. Uno contra todos con 18 segundos de renta a 6,5 de meta.

Van Aert se lanzó a meta. Parecía sentenciada la carrera, pero un hombre insistió, un corredor no se resignó a perder la oportunidad y se dejó el alma en la persecución. Ese fue Filippo Ganna. El gigante saltó de su grupo. A 9 de meta Van Aert estaba a 13 segundos, después a 2,5 eran 8. Más emoción imposible.

A 1 kilómetro tan sólo 4 a favor de Van Aert, que aguantaba con más coraje que fuerza. Al entrar en la recta de meta Ganna le pasó por encima al ilustre rival, que sufrió una de esas derrotas difíciles de olvidar.

Ganna sucede en el palmarés al estadounidense Neilson Powless, ganador en 2025 tras otro final pintoresco, pues superó al esprint a 3 corredores del Visma, entre ellos a Van Aert. EFE

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