Detenidos 9 miembros de una familia por robar 40 coches de lujo que vendían por piezas

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(Actualiza la NA3037 con nuevos datos facilitados por la Policía)

Madrid, 1 abr (EFE).- La Policía Nacional ha desarticulado una banda que robó al menos 40 vehículos de alta gama valorados en más de 1.600.000 euros, muchos de los cuales los desmontaban en naves de la provincia de Toledo para su venta por piezas en varios países, en una operación en la que han sido detenidas nueve personas de una misma familia.

Los cabecillas seleccionaban por las mañanas coches de gran potencia, principalmente en estacionamientos abiertos del distrito madrileño de Barajas, donde fueron sorprendidos por los agentes en un restaurante de comida rápida cuando planeaban más robos, que siempre cometían por las tardes.

Los miembros del clan de etnia gitana detenidos, siete hombres y dos mujeres, trasladaban los vehículos que robaban a otros puntos de Madrid para asegurarse de que no disponían de sistema de geolocalización y posteriormente los llevaban a los talleres ubicados en naves industriales de varias localidades de la provincia de Toledo.

Ocho de los turismos sustraídos fueron recuperados y ya han sido entregados a sus propietarios, ha informado en declaraciones a los medios un inspector del grupo de tráfico lícito de vehículos de la Policía Nacional.

La investigación se inició el pasado mes de octubre a raíz del robo de un vehículo en el distrito madrileño de Latina que llevó a los agentes a descubrir que podría existir una red jerarquizada.

Los miembros de esta organización criminal se repartían las tareas de tal modo que dos de los principales investigados se dedicaban a la localización y a la selección de los vehículos de interés actuando tanto para la propia red como por encargo de otros grupos criminales que les solicitaban modelos concretos.

Para robarlos siempre usaban una herramienta conocida como un extractor de bombines con la que accedían al interior del vehículo sion causar daños visible. Disponían de distintos tipos de cerraduras para sustituir a la original.

Una vez dentro utilizaban dispositivos técnicos altamente sofisticados para poner en marcha el motor burlando las medidas de seguridad del sistema de arranque.

Siempre actuaban a la luz del día y, por ello, tomaban numerosas medidas para dificultar su identificación como la utilización de gorros, bragas de cuello y mascarillas.

Una vez sustraídos equipaban los vehículos con placas de matrícula falsas, correspondientes a otros turismos de iguales características, para evitar controles policiales.

Posteriormente los trasladaban a distintos puntos de Madrid donde permanecían entre 48 y 72 horas para comprobar que no existía ningún control sobre ellos.

Tras ese periodo trasladaban parte a municipios de la provincia de Toledo, donde los desmontaban en naves industriales y talleres clandestinos ubicados en zonas aisladas para evitar que fueran detectados por el ruido.

Durante estos desplazamientos los miembros de la banda que viajaban en los vehículos sustraídos iban acompañados por otros que circulaban en otros turismos para realizar funciones de contravigilancia y que incluso llegaban a cortar el tráfico para evitar posibles actuaciones policiales.

En las naves los vehículos eran desmontados para su posterior venta por piezas, lo que les generaba importantes beneficios. Los agentes calculan que los coches sustraídos tenían un valor medio de unos 40.000 euros en el mercado de segunda mano, si bien los detenidos lograban mayores beneficios con la venta de las piezas.

Otros coches robados eran vendidos a grupos criminales para la comisión de otras actividades delictivas.

El pasado mes se realizó un dispositivo que culminó con registros en cuatro naves industriales de diferentes localidades de Toledo, donde se localizaron numerosos vehículos sustraídos y una gran cantidad de piezas.

Los nueve detenidos han sido puestos a disposición judicial por presuntos delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza, falsedad documental y contra la seguridad vial. Uno de ellos, además, está acusado de dos homicidios imprudentes por atropello.

Aunque esta operación está cerrada, la investigación ha llevado a los agentes hasta otros grupos similares que sustraen también vehículos por encargo para su posterior venta, por lo que no se descartan más detenciones. EFE