Las autoridades policiales confirmaron que el Terrassa CF dejó sin actividad inmediata al técnico implicado tras conocerse su detención. Según informó EFE, el entrenador del fútbol base, arrestado el 11 de febrero en las instalaciones deportivas del club, fue acusado de solicitar a menores fotografías y vídeos de carácter sexual. El club aseguró en un comunicado que, desde el primer momento en que se tuvo constancia de los hechos, el técnico dejó de pertenecer a la entidad y quedó excluido de toda función relacionada con el equipo juvenil.
El medio EFE detalló que la detención del individuo ocurrió después de recibir alertas por parte de las víctimas o de su entorno, aunque el Terrassa CF destacó que en ninguno de sus canales oficiales se encuentran comunicaciones formales sobre las conductas bajo investigación. El club afirmó que, durante la relación laboral, el acusado presentó toda la documentación obligatoria conforme a la legislación vigente, entre la que se incluyen el certificado negativo de delitos sexuales y los títulos federativos apropiados para desempeñarse en el ámbito deportivo juvenil.
Según publicó EFE, la intervención se realizó por parte de los Mossos d’Esquadra dentro del propio recinto del club, tras la confirmación de las denuncias y la evaluación de la gravedad de los hechos, centrados en la supuesta petición de material íntimo a adolescentes. Fuentes policiales confirmaron que el procedimiento sigue activo y que la investigación permanece bajo secreto para garantizar la protección de los menores implicados.
El comunicado institucional del Terrassa CF, difundido por EFE, subraya que la entidad está plenamente disponible para colaborar con los Mossos d’Esquadra y la autoridad judicial y expresa su compromiso con el cumplimiento de la normativa que regula la actividad en clubes deportivos juveniles en Cataluña. Las autoridades investigan si existen otros posibles afectados y examinan la trayectoria del técnico en actividades previas, así como el proceso de contratación que siguió el club para su incorporación.
Durante el desarrollo del caso, el Terrassa CF indicó que revisa sus protocolos internos y los sistemas de notificación, al tiempo que reitera que no ha recibido advertencias ni denuncias previas de situaciones relacionadas con el técnico detenido. La investigación busca determinar el origen de las denuncias y las circunstancias en las que se produjeron los hechos. Según consignó EFE, la colaboración entre el club, la policía y la justicia será clave para profundizar en las diligencias y asegurar la transparencia en el esclarecimiento de lo sucedido.
El caso ha provocado una revisión de los procedimientos de selección de personal y control documental en entidades deportivas similares de la región, ya que el detenido presentó toda la papelería exigida al ingresar y la fue renovando conforme a la normativa. De acuerdo con EFE, las autoridades insisten en la importancia del cumplimiento estricto de este tipo de controles para prevenir situaciones de riesgo y proteger la seguridad de niños y adolescentes en el entorno deportivo.
El club abordó públicamente el hecho mediante el comunicado distribuido tras la detención, en el que se delimitan las fases de su reacción institucional: primero, la exclusión inmediata del entrenador, luego la verificación documental y finalmente la colaboración irrestricta con el proceso de investigación judicial y policial en curso. Según EFE, esta postura busca fortalecer la confianza entre las familias y la comunidad deportiva local.
El caso continúa bajo investigación judicial y policial, de acuerdo con EFE, y no se han difundido datos personales del investigado para garantizar la confidencialidad de los menores supuestamente afectados.


