
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España confirmó recientemente que más de 175.000 ciudadanos españoles residían en Cuba en 2025, según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este grupo, compuesto en su mayoría por personas que adquirieron la nacionalidad española gracias a la Ley de Memoria Histórica y la Ley de Memoria Democrática, se convierte en parte relevante en el contexto de la delicada situación en la isla caribeña, marcada por una grave crisis económica y dificultades en servicios esenciales. En este escenario, España acoge este lunes un encuentro entre el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y el canciller cubano, Bruno Rodríguez, en Madrid. El medio El País reportó que la reunión, solicitada por el titular cubano, coincide con el intento de las autoridades de Cuba por obtener apoyo internacional frente a la actual coyuntura.
La cita se desarrolla en la capital española tras las anteriores reuniones entre Albares y Rodríguez, que tuvieron lugar en República Dominicana en 2021, durante una Cumbre Iberoamericana, y en Nueva York, al margen de la Asamblea General de la ONU en septiembre pasado, según detalló El País. La última visita del canciller cubano a España se remonta a abril de 2017. El encuentro abordará tanto la situación interna en Cuba como la organización de la próxima Cumbre Iberoamericana, prevista para el 4 y 5 de noviembre, en la que Madrid ostentará la Secretaría Pro Témpore, consignó el medio.
Cuba enfrenta una crisis considerada la más aguda desde el denominado ‘Periodo especial’ derivado de la desintegración de la Unión Soviética. Los problemas económicos persistentes, exacerbados por los efectos de la pandemia y las recientes medidas de Estados Unidos hacia Venezuela—principal proveedor de crudo para la isla—han desembocado en una insuficiencia crítica de combustibles. El País detalló que las restricciones impuestas por la Administración Trump, que incluyen la amenaza de aranceles a países que suministren petróleo en desafío a las advertencias estadounidenses, han agravado esta situación.
La escasez de combustible ha forzado la suspensión de vuelos y el cierre de hoteles, lo que ha impactado aún más al sector turístico, una de las principales fuentes de ingresos para la economía cubana. El País explicó que, además del turismo, otros servicios fundamentales han experimentado severos trastornos debido a la falta de energía y carburante. En este contexto, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos alertó el pasado viernes sobre el efecto de la crisis energética en las unidades de cuidados intensivos—afectando la disponibilidad de vacunas, la realización de transfusiones de sangre y la conservación de medicamentos sensibles a la temperatura, según recogió El País.
El informe de la ONU también subrayó que más del 80% de los sistemas de bombeo de agua en la isla dependen de la electricidad, lo que repercute directamente en el acceso de la población a agua potable, servicios de saneamiento y condiciones mínimas de higiene. A pesar del crítico panorama, el Gobierno español no se ha pronunciado de manera oficial sobre la situación, reportó El País. Por el momento, únicamente México ha respondido con el envío de dos barcos con ayuda humanitaria, pero la llegada de petróleo sigue pendiente, lo que limita la recuperación de los servicios básicos y entorpece la mejora de las condiciones para la población cubana.
La relación económica entre España y Cuba incluye una destacada presencia de empresas españolas en el sector del turismo, en particular compañías hoteleras como Meliá, Iberostar y Barceló. Además, firmas de otros sectores, como la industria tabacalera, mantienen inversiones en la isla. El País informó que estas conexiones empresariales se ven afectadas por el deterioro de la economía cubana, así como por la caída del turismo internacional y los problemas logísticos derivados de la crisis energética.
El encuentro de este lunes en Madrid también será relevante ante la proximidad de la Cumbre Iberoamericana, donde España ejercerá un papel central en la organización, según explicaron fuentes diplomáticas a El País. Se prevé que la situación humanitaria en Cuba figure entre los temas principales, junto a los esfuerzos para coordinar respuestas regionales al contexto de crisis. Las autoridades cubanas buscan en este marco el respaldo de sus socios internacionales para evitar una mayor profundización del deterioro social y económico.
El seguimiento de la situación en Cuba ha sido constante en organismos multilaterales y medios internacionales. El País insistió en que la crisis, originada por diversos factores internos y externos, impacta tanto al tejido empresarial como a la población, y genera preocupación entre la comunidad internacional. La cita entre Albares y Rodríguez se presenta como una oportunidad para evaluar posibles vías de colaboración y ayuda, teniendo en cuenta tanto los intereses humanitarios como las implicaciones en las relaciones bilaterales y regionales.


