La reunión convocada entre los agricultores de la margen izquierda del delta del Ebro buscó consensuar pasos ante el reciente temporal de mistral, que ha generado inundaciones y la pérdida total de la cosecha de arroz en la zona. Según informó la agencia EFE, la fuerza del viento y del oleaje ha empujado el mar hasta extenderse un kilómetro tierra adentro, sobrepasando las barreras de protección y dejando los cultivos bajo el agua salada.
El temporal, que desde la mañana del sábado ha golpeado con intensidad la zona al sur de Tarragona, transformó los arrozales del municipio de Deltebre en un paisaje anegado, reportó EFE. La situación llevó a los productores a reclamar la declaración de zona catastrófica, ya que las pérdidas siguen en aumento y las previsiones meteorológicas auguran al menos otras 24 horas de viento y olas intensas.
Las defensas costeras, señalaron los agricultores a EFE, ya habían quedado gravemente debilitadas tras el temporal Gloria en 2020. Desde entonces, los refuerzos colocados han sido insuficientes para frenar la fuerza del mar. Toni Domingo, secretario de la Comunitat de Regants de la margen izquierda del delta, explicó al medio que tras Gloria “solo se han puesto parches que ahora no han podido contener la fuerza del mar”.
En las últimas horas, el avance del agua marina no solo destruyó los cultivos sino que también afectó una balsa de agua dulce esencial para el riego en la zona. Los productores enfatizan que el nivel de las pérdidas aún no se puede calcular de manera precisa, ya que el temporal no ha remitido y se espera que aún queden más campos bajo el agua.
El medio EFE detalló que la situación actual se agrava porque apenas una semana antes el mismo territorio ya había experimentado los efectos de otro temporal. De acuerdo con la información aportada por Domingo a la agencia, al sumar varios episodios meteorológicos adversos en poco tiempo, el impacto acumulado en los campos y las infraestructuras agrícolas resulta devastador para la zona, que ya se encontraba en estado vulnerable.
Durante la mañana de este sábado, los agricultores evaluaron la magnitud del daño y comenzaron a organizar los trámites necesarios para solicitar la declaración oficial de zona catastrófica. Según consignó EFE, tal declaración es considerada prioritaria para poder acceder a ayudas urgentes y planes de recuperación efectivos.
La noticia de la extensión del mar sobre la tierra cultivable en Deltebre no solo tiene consecuencias económicas inmediatas, sino que también reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar la protección del delta del Ebro. Las asociaciones agrarias insisten, según la información publicada por EFE, en que las soluciones provisionales y los reparos parciales no han proporcionado seguridad real frente a fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes y violentos en la región.
Los afectados han remarcado a EFE la urgencia de una intervención pública de mayor alcance, que asocie la reconstrucción de las infraestructuras dañadas con medidas más ambiciosas para preservar tanto la producción agrícola como el ecosistema deltaico. La situación evidencia el alto nivel de riesgo que enfrenta la actividad arrocera de la zona, una de las principales fuentes de economía local, y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la protección costera actual.
Entre tanto, el temporal sigue activo y el área afectada continúa aumentando, mientras los agricultores del delta del Ebro esperan la llegada de ayudas y la implementación de soluciones definitivas para evitar futuras catástrofes.


