
La previsión de que el presidente aragonés y candidato del PP, Jorge Azcón, necesitaría pactos para formar gobierno marca el contexto en el que Alberto Núñez Feijóo desarrolla esta semana una intensa campaña en Aragón. Según detalló Europa Press, el líder nacional del Partido Popular centrará su actividad política en la comunidad los próximos cuatro días, con la intención de fortalecer el respaldo a Azcón y buscar distanciamientos claros respecto tanto al PSOE como a Vox, en una recta final electoral descrita por la expectativa de un escenario multipartito tras los comicios del 8 de febrero.
De acuerdo con Europa Press, la agenda de Feijóo incluye recorridos por las tres provincias aragonesas, comenzando este martes en Teruel, donde contempla visitas a instalaciones aeronáuticas y actos de contacto directo con la ciudadanía y sectores productivos. El miércoles se prevén actividades en Binéfar y Huesca, con visitas a empresas locales y la participación en un mitin central junto a Azcón. El jueves, el dirigente popular se desplazará a la comarca del Bajo Aragón, recorriendo Andorra y otras localidades, antes de cerrar la semana el viernes con su presencia en el acto final de campaña en Zaragoza, acompañando al actual presidente de Aragón.
Fuentes del propio partido, citadas por Europa Press, indicaron que el propósito de este despliegue es consolidar el voto popular y tratar de aumentar la distancia respecto al PSOE, al tiempo que se intenta reducir la dependencia de Vox para la formación de gobierno. El énfasis de la campaña en estos días gira en torno a trasladar la idea de que, según la dirección nacional del PP, lo que se decide en las urnas no es únicamente la fuerza ganadora, sino la configuración de un gobierno estable liderado por Azcón.
Los diversos sondeos electorales publicados, referidos por el medio, coinciden en que el Partido Popular lideraría el recuento de escaños, aunque no alcanzaría por sí solo la mayoría absoluta de 34 diputados. Este escenario forzaría la apertura de negociaciones para buscar pactos estables en un Parlamento aragonés fragmentado, donde Vox podría incrementar su representación y, con ello, su capacidad de influencia en la gobernabilidad, replicando situaciones como la vivida en Extremadura tras las elecciones de finales de diciembre.
En los comicios autonómicos de mayo de 2023, el Partido Popular obtuvo 28 escaños, equivalentes al 35,5% de los votos, seguido por el PSOE con 23 diputados y un 29,55%. Vox alcanzó 7 escaños (11,2%), mientras que partidos como la Chunta Aragonesista y Aragón Existe sumaron 3 actas cada uno, y otras formaciones como Izquierda Unida, Podemos y Partido Aragonés lograron un representante. Dada la previsión de que el PP pudiera situarse cerca de los 30 escaños, el ascenso de Vox, que según algunos datos podría lograr hasta cinco escaños adicionales, tendría impacto directo en las negociaciones postelectorales.
El adelantamiento electoral impulsado por Azcón respondió, según reportó Europa Press, a la dificultad para aprobar los presupuestos autonómicos. Esta medida, similar a la que aplicó María Guardiola en Extremadura, configuró un contexto político donde la fragmentación parlamentaria requiere de acuerdos entre formaciones para garantizar la investidura y funcionamiento del ejecutivo regional.
Durante los cuatro días de campaña descritos como "intensos" por fuentes del PP citadas por Europa Press, Feijóo prevé mantener contacto directo con tejido empresarial, sectores industriales y simpatizantes del partido, además de participar activamente en los mítines previstos junto al candidato a la reelección. El despliegue estratégico busca no solo reforzar la posición de Azcón frente al resto de formaciones, sino también lanzar un mensaje dirigido al electorado sobre el voto útil como mecanismo para reducir la necesidad de pactos y dotar de mayor estabilidad a un futuro gobierno liderado por el Partido Popular.
La expectativa de los populares pasa por atraer el máximo respaldo posible y evitar que la aritmética parlamentaria los obligue a depender de Vox o a abrir amplios procesos de negociación con otras fuerzas. El medio, al referirse a la estrategia popular, subrayó la intención de presentar a Azcón como el candidato con mayor capacidad para gobernar y ofrecer certidumbre en el contexto autonómico, considerando las previsiones de los sondeos y la dinámica política surgida tras los últimos procesos electorales en la región y en otras comunidades.

