El Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, CAF, ha presentado este jueves en Madrid el proyecto para llevar a cabo su primera expedición a la Antártida, la primera incursión en la que un banco llevará a representantes de sus principales países accionistas a conocer este aislado continente, cuyo conocimiento es clave para la preservación del planeta.
El viaje está previsto del 10 al 14 de febrero de 2027 y recibe el nombre de “Perla Antártica”. Tanto el nombre como la ubicación donde se ha presentado el proyecto están cargados de simbología. La Perla Antártica es una de las dos únicas plantas que florecen en el continente helado, que hace cientos de millones de años era templado. Los impulsores de este proyecto ven en la planta.
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La ubicación, el Palacio Villanueva del Jardín Botánico madrileño, fue el punto de partida de las grandes expediciones, como las de Magallanes, que marcaron el siglo XV. Por su parte, Madrid fue sede del Protocolo de Protección de la Antártida, que estableció que el continente permanecería como una reserva natural protegida fuera de la mano del ser humano.
El viaje, remarca el organismo, tiene un claro propósito, que es el de obtener información sobre lo que ocurre en la Antártida y cómo impacta en ella la crisis climática. “Ese barco y ese acuerdo de Madrid reflejan el compromiso compartido por protegerla y comprenderla”, ha explicado en su intervención el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados.
La expedición concentrará a más de un centenar de personas en la localidad chilena de Punta Arenas, el núcleo urbano más próximo en la ruta hacia la Antártida. Eso sí, tan solo serán 10 representantes, además de los científicos, los afortunados que viajarán a través del turbulento Estrecho de Drake.
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Chile será el hub tecnológico con la Antártida
El viaje es la primera ficha de un proyecto todavía más ambicioso: conectar la fibra óptica a la Antártida. “Queremos datos a tiempo real para tomar decisiones al instante. ”Si el cambio climático produce efectos en la Antártida, nos va a dejar un problema grave. El aumento del nivel del mar afectará a todos los países ribereños, en especial a los del Caribe”, ha advertido CAF.
La Antártida concentra el 70% del agua dulce de todo el planeta y las corrientes polares mueven alrededor de 3.000 kilómetros de mar. Estas corrientes son responsables directas de los fenómenos meteorológicos que ocurren en todo el mundo.
Los problemas de conectividad, explican los expertos, son el “cuello de botella” en la investigación científica que se lleva a cabo sobre este aislado territorio. La conexión es el equivalente a la que teníamos 15 años atrás, con un ancho de banda insuficiente y muy limitado dado el alto coste de la conexión satelital. Como hace décadas, explican los expertos que han estado allí para contarlo, los investigadores transportan los datos en maletas con discos duros.
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Otro de los problemas, señala el organismo, es la vulnerabilidad de los datos, al depender íntegramente de las decisiones de empresas privadas. “No queremos arriesgarnos a que una compañía privada decida apagarnos”, sostienen. El proyecto ha diseñado un trazado potencial de 1.850 kilómetros de cable que conectarán hasta 55 estaciones internacionales en la Antártida, entre ellas la española, con los centros de datos en Chile. “El proyecto es técnicamente posible. La tecnología de cables submarinos está ya muy madura y los riesgos polares son manejables”, defiende el organismo.
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