La Guardia Civil ha liberado a 22 mujeres de origen extranjero que eran obligadas a ejercer la prostitución tras desarticular una extensa red criminal implicada en la trata de seres humanos con fines de explotación sexual asentada en Sevilla. La organización, que también mantenía vínculos con otros grupos delictivos de distintas provincias, trasladaba a las víctimas entre inmuebles para dificultar las investigaciones, según ha informado este lunes el instituto armado en un comunicado.
La investigación comenzó a partir del testimonio de una mujer que logró huir. Su declaración permitió a los agentes reconstruir el método de captación: la red contactaba a mujeres en países latinoamericanos con la promesa de un empleo en España para el cuidado de personas mayores.
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La organización asumía inicialmente el coste del viaje y los trámites de documentación. Sin embargo, al llegar a España, a las víctimas les retiraban sus pasaportes y les informaban que habían contraído una deuda de unos 10.000 euros por gastos de traslado y alojamiento.
Según la Guardia Civil, los integrantes de la red las coaccionaban para que ejercieran la prostitución en viviendas gestionadas por la propia organización. Las amenazas incluían posibles represalias contra familiares de las víctimas en sus países de origen.
Las deudas iban aumentando
La conexión entre los distintos grupos permitía trasladar de forma periódica a las mujeres entre inmuebles situados en varias provincias. Además, la deuda era asumida por los responsables de cada nueva organización, lo que provocaba que aumentara de forma constante y obligaba a las víctimas a continuar en situación de explotación.
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La investigación se prolongó durante más de nueve meses. A partir de la información recabada, la Guardia Civil creó un equipo conjunto integrado por el Área de Personas y el Equipo de Mujer y Menor de la Policía Judicial de Sevilla.
La operación, denominada Bonifaz, se desarrolló en dos fases. En la primera, llevada a cabo en septiembre, los agentes realizaron seis registros en inmuebles de Sevilla capital que presuntamente se utilizaban para la explotación sexual. Fueron detenidas 11 personas en Gelves, Sevilla, y Jerez de la Frontera (Cádiz) y se identificó a 15 mujeres. Dos de ellas solicitaron protección y fueron derivadas a casas de acogida de entidades especializadas.
Durante los registros, la Guardia Civil incautó dos vehículos de alta gama, sistemas de videovigilancia que se utilizaban para controlar a las mujeres, teléfonos móviles, terminales de pago, documentación contable, contratos fraudulentos y 20.000 euros en efectivo.
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La segunda fase tuvo lugar este mes de octubre e incluyó seis registros en Vigo, Pontevedra; Mijas, Málaga; Peñíscola, Castellón; y Alzira, Valencia. Allí fueron detenidas ocho personas e identificadas otras siete mujeres que eran obligadas a ejercer la prostitución. También se intervinieron 7.780 euros en efectivo, numerosos dispositivos electrónicos y documentación.
La operación ha concluido, por el momento, con 19 detenidos, puestos a disposición judicial como presuntos responsables de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, explotación sexual, agresión sexual y pertenencia a organización criminal.
La Guardia Civil continúa con el análisis de la documentación intervenida y mantiene abierta la investigación, por lo que no descarta nuevas actuaciones.
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