El salón Covadonga del emblemático Hotel de la Reconquista de Oviedo ha sido testigo este viernes, 23 de octubre, de un auténtico desfile de referentes. A pocas horas de la solemne gala vespertina en el Teatro Campoamor, la princesa Leonor ha liderado la recepción oficial a los galardonados con los Premios Princesa de Asturias 2026, una lista de premiados del mundo del arte, la historia, la ciencia y el deporte que hoy se convertirán en absolutos protagonistas.
Tras las audiencias previas a la ceremonia de entrega, se ha celebrado un tradicional almuerzo que ha reunido a los reyes, la princesa, la infanta Sofía y el resto de invitados en una comida en el el propio hotel. En total, la ocasión ha reunido a más de 600 personas, entre ellas los galardonados de este año, con figuras conocidas como el futbolista Leo Messi o la artista Patti Smith. A ellos se han sumado también representantes institucionales, periodistas y otros invitados a los actos.
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La comida se ha celebrado en los salones del propio hotel y ha estado protagonizada por un menú con mucho sabor asturiano. Cada año, este banquete se prepara en las propias cocinas del Hotel de la Reconquista, donde el equipo de cocina se encarga de elaborar platos llenos de intención y cariño. Este año, el menú ha sido de lo más variado, y no han faltado referencias a las recetas más típicas de Asturias.
Según ha desvelado la revista Semana, el festín ha comenzado con un picoteo a base de jamón Joselito Gran Reserva 2021 y quesos asturianos. Entre los entrantes, se han servido platos ligeros como ensaladas de arroz negro con brotes tiernos de cuscús perlados con verduras especiadas. La comida ha continuado con platos principales como la fabada asturiana, el milhojas de verdura sobre cremoso de tomate, la corvina al horno, el estofado de vacuno o el gratén de patata trufada.
Un postre con historia
Como no podía ser de otra manera en tierras asturianas, los postres han sido los claros protagonistas de la cita. Había arroz con leche, fruta de temporada y un guiño a la tradición asturiana con los típicos carbayones. Estos bocados, típicos de Oviedo, son un postre basado en una masa de hojaldre cubierta de una crema artesana de almendra Marcona, bañado en una capa de yema y terminado con un baño de azúcar que le aporta el aspecto brillante y la textura crujiente.
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Más allá de su sabor, los carbayones cuentan con una historia muy especial a sus espaldas. La creación de este pecado gastronómico se fecha en 1924, cuando el alcalde de Oviedo encarga a José de Blas la creación de un dulce que represente a Oviedo en la Primera Feria Internacional de Muestras de Gijón. De esta manera, don José elaboró un pastel de hojaldre que bautizó como carbayón, en honor al nombre de un roble centenario (carbayu, en asturiano) y que es el gentilicio popular de los ovetenses.
Hoy en día el carbayón es un dulce emblemático que se comercializa en todo el Principado y son muchos los establecimientos que han versionado la receta original de Camilo de Blas.
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