El pollo es uno de los productos más versátiles y económicos del mundo animal, una proteína saludable y fácil de cocinar que, además, puede quedar riquísima. Nos olvidamos de pechugas a la plancha y nos aventuramos en el amplísimo universo de las recetas de pollo, muchas de ellas acompañadas con ricas salsas que aportan jugosidad y sabor a esta sencilla proteína de ave.
Una de las mejores salsas para complementar la carne de pollo es la de miel y mostaza, una combinación de sabores dulces, especiados y profundos que aporta interés incluso al más sencillo contramuslo. Bien lo sabe el chef Dani García, quien hace solo unos días compartía su receta de pallarda de pollo con miel y mostaza.
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La pallarda de pollo, nombre que proviene del término francés paillard, es una técnica culinaria que consiste en aplastar la carne hasta dejarla muy fina, para después cocinarla directamente sobre la sartén.
Es la técnica que sigue el chef marbellí: “Pongo un poco de papel grasa por abajo y por arriba y golpeamos para estirarlo y hacerlo lo más fino posible”. Sin siquiera añadir aceite a la sartén, García cocina los contramuslos hasta conseguir un exterior crujiente y un interior jugoso. “Lo estiro así de fino precisamente para buscar una parte más crujiente y otra parte jugosa”.
Una vez listo el pollo, en la misma sartén, García prepara una salsa con unas cucharadas de miel, vinagre de Jerez, mostaza antigua, zumo y ralladura de limón. Una combinación de ingredientes muy aromáticos que, junto a los jugos del propio contramuslo, constituyen la mezcla perfecta para alegrar cualquier comida.
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Receta de pallarda de pollo con miel y mostaza de Dani García
Esta preparación utiliza contramuslos deshuesados y estirados hasta conseguir una pieza fina. Se cocinan en una sartén fría, a fuego fuerte y bajo presión, para dorar la piel y mantener la carne jugosa.
Tiempo de preparación
- Tiempo total: 25 minutos
- Preparación: 15 minutos
- Cocción: 10 minutos
Ingredientes
- 4 contramuslos de pollo con piel
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de vinagre de Jerez
- 1 cucharada de mostaza a la antigua
- 1 cucharada de zumo de limón
- Ralladura de 1 limón
- Sal, al gusto
- Pimienta negra molida, al gusto
Cómo hacer pallarda de pollo con miel y mostaza, paso a paso
- Deshuesa los contramuslos con un cuchillo. Retira el hueso central y conserva la piel.
- Haz unas incisiones superficiales en la parte más gruesa de la carne. Así se abrirá mejor y quedará más uniforme.
- Coloca cada contramuslo entre 2 hojas de papel de horno.
- Golpea la carne con la base de un cazo o con un mazo de cocina hasta dejarla fina, de unos 5 milímetros de grosor.
- Salpimienta las piezas por ambos lados.
- Pon los contramuslos en una sartén fría, con la piel hacia abajo. No añadas aceite.
- Cubre el pollo con papel de horno y coloca encima un plato que ejerza presión.
- Enciende el fuego al máximo. Cocina durante 6 o 7 minutos, hasta que la piel quede dorada y crujiente.
- Retira el plato y el papel. Da la vuelta al pollo y cocina durante 1 o 2 minutos más.
- Retira el pollo y deja los jugos caramelizados en la sartén.
- Baja el fuego a temperatura media. Añade la miel y deja que tome un poco de color.
- Incorpora el vinagre de Jerez con cuidado, porque puede salpicar al entrar en contacto con la sartén caliente.
- Deja reducir la mezcla durante 1 minuto.
- Retira la sartén del fuego y añade la mostaza a la antigua.
- Sirve el pollo con la piel hacia arriba. Reparte la salsa por encima y alrededor.
- Termina con el zumo y la ralladura de limón.
¿Cuántas porciones rinde esta receta?
Esta receta rinde 4 porciones, con 1 contramuslo por persona.
¿Cuál es el valor nutricional de cada porción?
- Calorías: 430 kcal
- Proteínas: 35 g
- Grasas: 25 g
- Hidratos de carbono: 15 g
- Azúcares: 12 g
- Fibra: menos de 1 g
- Sal: depende de la cantidad utilizada
Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.
¿Cuánto tiempo se puede conservar?
Guarda el pollo en un recipiente hermético dentro de la nevera durante un máximo de 3 días. Conserva la salsa en otro recipiente, si es posible. Así la piel mantendrá mejor su textura al recalentarla. Para servir, calienta el pollo en una sartén a fuego medio. Evita el microondas si quieres conservar el crujiente de la piel.
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