Los reyes Felipe y Letizia han protagonizado este martes el acto más emotivo de su visita oficial a Ceuta al presidir, en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, un homenaje ecuménico en memoria de las personas que murieron en el mar los días 30 y 31 de julio, durante la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. Se trata de la primera visita oficial de Felipe VI y Letizia a la ciudad autónoma desde la proclamación del Monarca, en junio de 2014.
La cita, que se ha llevado a cabo a las 18:00 horas, ha llegado tras una jornada marcada por el afecto de los ceutíes hacia los monarcas, que han recorrido distintos puntos de la ciudad antes de dar paso a un momento de recogimiento y solemnidad. En Sidi Embarek descansan los primeros 18 cuerpos recuperados de la tragedia, junto a otros 72 para cuyo enterramiento el Ayuntamiento de Ceuta tuvo que habilitar espacios de urgencia.
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Ante las sepulturas, el rey Felipe VI ha realizado una inclinación de respeto, un gesto que se aparta de lo habitual en los protocolos de la Casa Real pero que el actual monarca no ha dudado en hacer como tributo a las víctimas. Junto a él, la reina Letizia ha acompañado el momento de silencio que ha presidido el acto. De esta manera, no solo han dado su apoyo a los ceutíes que han sufrido la crisis migratoria, sino también a los migrantes que perdieron la vida al salir de Marruecos.
El homenaje de los reyes a las víctimas
En el cementerio, los monarcas han sido recibidos por representantes de las cuatro confesiones religiosas presentes en Ceuta: cristiana, musulmana, judía e hindú, que han participado del homenaje ecuménico junto a los reyes. La presencia conjunta de las comunidades religiosas ha buscado subrayar el carácter plural de la ciudad autónoma ante una tragedia que ha vuelto a situar a Ceuta y Melilla en el centro de la atención internacional durante el verano.
En el camposanto, cerca de 90 de los migrantes fallecidos ahogados permanecen enterrados bajo numeración, sin identificar, muchos de ellos en la parte nueva del cementerio, ubicada junto a la principal mezquita de la ciudad. A la salida del recinto, el rey Felipe y la reina Letizia, que ya habían subido a los vehículos con destino al Parador de Ceuta, han decidido bajarse para saludar a los centenares de vecinos que los aclamaban en el barrio de Los Rosales, de mayoría musulmana.
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Los reyes en Ceuta
La agenda real ha comenzado al mediodía con la llegada de los reyes al Palacio de la Asamblea, donde han sido recibidos por el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, y han saludado a los ciudadanos congregados en la Gran Vía y la Plaza de África. Antes de dirigirse al cementerio, el rey Felipe y la reina Letizia han visitado, a las 16:45 horas, el colegio público Vicente Aleixandre, situado en la barriada de Manzanera, un centro que refleja la diversidad social, cultural y religiosa de la ciudad.
Durante la visita escolar, los reyes han recorrido varias aulas para conocer de cerca el trabajo educativo del centro y han mantenido un encuentro con familias, docentes y personal del colegio, en un entorno descrito por fuentes de la Casa del Rey como representativo de la convivencia multicultural ceutí. Tras concluir el acto en Sidi Embarek, los reyes se han trasladado al Parador La Muralla, donde a las 19:00 horas han mantenido un encuentro con representantes de la sociedad civil ceutí.
La pernoctación de los monarcas en Ceuta constituye un gesto inédito, que contrasta con el precedente de la visita real de 2007. Don Felipe ha pronunciado un discurso institucional durante la recepción, en el que ha trasladado en persona el respaldo de la Corona a los ceutíes tras los sucesos de julio. La visita se enmarca en un recorrido más amplio que llevará a los reyes, al día siguiente, a Melilla, en lo que supone la primera gira oficial de Felipe VI a las dos ciudades autónomas desde su proclamación hace más de una década.
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