Cinco días y cinco noches a solas en los Alpes italianos, bajo temperaturas bajo cero y sin ningún tipo de asistencia externa, terminaron en un rescate calificado como milagroso. Una senderista de 70 años logró salir con vida tras quedar atrapada en la alta montaña, resguardándose del frío bajo abetos y en grietas rocosas, alimentándose de arándanos silvestres y bebiendo agua fresca de la zona.
La protagonista de esta historia es Anna, una excursionista de 70 años que el lunes 7 de septiembre emprendió una ruta por los Alpes piamonteses junto a una amiga. El itinerario transcurría por un área familiar para ella desde su infancia. Durante la caminata, su compañera decidió dar la vuelta por molestias en un hombro, por lo que Anna continuó el trayecto en solitario, equipada con agua, una gorra de lana y una mochila pequeña con algo de comida.
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Poco después, el mal tiempo se apoderó de la montaña con la llegada de una tormenta. Para refugiarse del temporal, Anna se desvió del camino principal, escaló paredes rocosas y buscó cobijo bajo las ramas de vegetación y entre grietas, recoge el medio Blick. Sin embargo, perdió el rumbo de regreso y quedó desorientada. Durante las siguientes cinco jornadas debió soportar temperaturas extremas en medio del entorno salvaje.
Al no regresar a su hogar el martes 8 de septiembre, su familia dio la alerta. Las autoridades activaron un complejo dispositivo de búsqueda en el que colaboraron el Servicio de Rescate Alpino y Espeleológico del Piamonte, la Guardia di Finanza, los bomberos y los Carabinieri. En el operativo se emplearon helicópteros, drones, perros adiestrados e incluso buceadores para revisar lagos alpinos.
Anna fue rescatada tras cinco días en la montaña
La incansable labor de los rescatistas dio frutos la tarde del sábado 12 de septiembre. Un equipo mixto que descendía desde el paso de Tesina hacia Bagni di Vinadio, en la zona de Sant’Anna di Vinadio a más de 2000 metros de altitud, encontró a la mujer consciente. Pese a presentar hipotermia leve y la lógica debilidad tras pasar cinco días a la intemperie, se encontraba prácticamente ilesa gracias a que racionó sus víveres e ingirió agua fresca.
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Un detalle impactó a los efectivos al hallarla: sus manos estaban teñidas de negro por haber recolectado y comido arándanos silvestres para alimentarse. El responsable del operativo expresó su asombro ante el desenlace: “No pensábamos encontrarla con vida”. Tras ser estabilizada sobre el terreno, el Servicio Regional de Rescate Aéreo la trasladó en helicóptero al hospital de Cuneo con pronóstico de código verde, pudiendo regresar a su casa poco después.
Ante este tipo de incidentes, el experto en supervivencia Marc Baumann detalla que la preparación y la gestión emocional son determinantes para mantenerse con vida. “Mantener la calma es precisamente lo que los humanos no podemos hacer en estas situaciones, especialmente cuando estamos solos”, advierte Baumann, subrayando la importancia de capacitarse antes de emprender rutas de riesgo.
Para gestionar una emergencia en la naturaleza, el especialista recomienda aplicar el método PLAN: Prioridades y Protección (Protection) en primer lugar; ubicación (Location) para evaluar la situación y facilitar el rastreo; adquisición (Acquisition) de recursos y cálculo de su duración; y navegación (Navigation) para tomar decisiones sobre hacia dónde dirigirse.
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