Tener un perro en casa no significa resignarse a los malos olores ni a los pelos acumulados en cada rincón. Al fin y al cabo son una parte importante en la regulación de su temperatura, tanto en verano como en invierno. Así lo explica Lucía Lipperheide, especialista en limpieza y organización del hogar, que a través de su cuenta de Instagram @homes.styles detalla cómo evitar que la casa huela a perro con una rutina de mantenimiento pensada para dueños de mascotas. Según la creadora de contenido, el olor a perro no proviene del animal en sí, sino de los objetos y textiles que están en contacto directo con él.
La rutina que propone Lipperheide funciona como un conjunto de remedios para el olor a mascota que combina frecuencias de lavado específicas, temperaturas de agua y el uso de productos como el vinagre blanco para neutralizar los malos olores sin recurrir a suavizantes convencionales. Se trata, además, de productos seguros para hogares con perros, ya que no incluyen químicos agresivos ni fragancias artificiales que puedan afectar al animal. El planteamiento abarca desde los accesorios que el perro usa a diario hasta los textiles y superficies del hogar donde pasa más tiempo.
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La experta también advierte sobre un elemento que suele pasarse por alto: la saliva. Según explica, deja una película invisible en comederos y bebederos que, aunque no se note a simple vista, termina por generar olores si no se limpia con regularidad. Estos consejos para mantener la casa limpia con perro apuntan justamente a anticipar ese tipo de acumulaciones antes de que se conviertan en un problema persistente.
Arneses, correas y comederos requieren atención distinta
Los arneses y las correas deben lavarse una vez por semana. Lipperheide recomienda introducirlos en una bolsa de lavado especial y utilizar un programa corto a 30°C, con vinagre de limpieza como aditivo en lugar de detergente convencional.
Los comederos y bebederos, en cambio, exigen una limpieza diaria. La recomendación es lavarlos con agua caliente y jabón de platos, ya que la saliva del animal deja restos que no siempre son visibles pero que con el tiempo generan malos olores. La misma lógica aplica a los juguetes de goma, que deben lavarse con agua caliente y jabón, con especial cuidado en el aclarado para eliminar cualquier resto de producto.
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Cada cuánto lavar la cama del perro
Una de las dudas más frecuentes entre dueños de mascotas es cada cuánto lavar la cama del perro. Según Lipperheide, las mantas y la funda de la cama deben lavarse una vez por semana, con un programa corto a 30°C. En lugar de suavizante tradicional, sugiere un chorro de vinagre blanco, que actúa como neutralizador de olores sin dejar residuos químicos.
Un dato adicional que aporta la especialista tiene que ver con los pelos sueltos: añadir una esponja al tambor de la lavadora, tanto en la carga de ropa del dueño como en la del propio perro, ayuda a que los pelos queden atrapados en la esponja en lugar de dispersarse por el resto de las prendas.
Los sofás también forman parte de la rutina de limpieza
Para las superficies tapizadas de la casa, como los sofás, Lipperheide recomienda pasar un guante ligeramente humedecido. Esta técnica, según explica en el video, permite recoger los pelos acumulados en telas y tapizados sin necesidad de aspiradoras u otros dispositivos adicionales.
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La diferencia entre tener un perro y que la casa huela a perro está en la constancia de estas rutinas de limpieza, según remarca la especialista, que cierra su publicación con una invitación a sus seguidores para que identifiquen cuál de estos consejos desconocían y lo compartan con otras personas que convivan con mascotas.
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