Sobre los campos españoles vuela un ave rapaz que es considerado un icono del paisaje de nuestro país: el aguilucho cenizo (Circus pygargus). Su relación con el ser humano es estrecha, pues depende de las grandes extensiones cultivadas de trigo y cebada y, a su vez, elimina enormes cantidades de topillos, ratones, langostas y aves granívoras que afectan a estas zonas.
Sin embargo, su presencia en nuestro país (e incluso a nivel mundial) está en juego. Designado en el Catálogo Español de Especies Amenazadas como “vulnerable”, su situación es todavía más preocupante de lo que se creía, según una reciente investigación del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y de SEO/BirdLife, publicada en la revista Ardeola, de la asociación ornitológica.
El estudio, que se basa en más de tres décadas de seguimiento de la especie, revela que ha empeorado de forma continuada la capacidad del aguilucho cenizo para sacar adelante a sus pollos. Esto, por tanto, deriva en un descenso poblacional que en el futuro podría agravarse aún más.
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En 30 años podría perder más del 70 % de su población en España
Los investigadores han analizado los datos recogidos de más de 20.000 nidos monitorizados en toda España entre 1987 y 2023 por parte de administraciones regiones y ONG de conservación. Los resultados muestran una caída clara y persistente en cuanto a productividad: el número de pollos que logra volar cada pareja reproductora se reduce. Esto no significa que las crías nazcan en peor estado o que haya menos alimento disponible, sino que cada vez más nidos fracasan antes de que los recién nacidos logren volar.
Tal y como señalan los autores del estudio, este aumento del fracaso reproductor podría estar relacionado con cambios en las prácticas agrícolas, pues las cosechas cada vez son más rápidas y tempranas. Esto, en definitiva, acaba destruyendo nidos y dejando a los pollos expuestos a depredadores y a condiciones adversas.
El estudio también utiliza modelos demográficos para proyectar la evolución futura de la población: de mantenerse las condiciones actuales, el aguilucho cenizo podría reducirse en España en torno a un 59 % en los próximos 18 años. En tres décadas, además, la caída podría ser superior al 70 %, una magnitud que sitúa al ave rapaz en una categoría de riesgo mucho mayor de la que tiene actualmente.
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Esto supone un escenario crítico para la especie, pues en nuestro país se encuentra la población reproductora más grande de la Unión Europea, por lo que su declive tendría implicaciones a nivel continental.
Salvar al aguilucho cenizo
“A pesar de los esfuerzos de conservación que se llevan a cabo desde hace años —como la protección de nidos durante la cosecha—, los datos indican que estas medidas ya no son suficientes para revertir la tendencia”, explican desde SEO/BirdLife. “El avance de las cosechas y otros factores asociados a la intensificación agrícola, así como el cambio climático que conduce a mayores temperaturas durante el periodo reproductor, reducen la eficacia de las medidas tradicionales de conservación, especialmente cuando los nidos aún tienen huevos o pollos muy pequeños”.
Así, resulta necesario que se refuercen las estrategias de conservación con “medidas más ambiciosas y a mayor escala, que tengan en cuenta el conjunto del paisaje agrario”. La asociación ornitológica señala que “mejorar el éxito reproductor del aguilucho cenizo se convierte en una prioridad clave para garantizar su supervivencia”: “Sin cambios en la forma de gestionar los cultivos y sin un impulso decidido a su conservación, esta especie emblemática de nuestros campos podría seguir desapareciendo de forma silenciosa en las próximas décadas”.
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