La Guardia Civil investiga a un hombre de 34 años como presunto responsable de un delito de maltrato animal en una finca situada en Sant Josep de sa Talaia (Eivissa), tras localizar un perro muerto y otros cuatro en grave estado de abandono. La intervención se produjo después de que un ciudadano alertara sobre la posible situación crítica de varios perros de raza podenco ibicenco en el lugar, según han informado los agentes a Europa Press.
El pasado 22 de julio, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil acudieron a la parcela y, desde el exterior, detectaron la presencia de cinco canes. Uno de ellos permanecía inmóvil, tumbado de lado sobre el suelo y sin signos de vida. No se halló a ninguna persona responsable durante la primera inspección, por lo que los agentes iniciaron las gestiones para localizar al propietario de la finca.
Las condiciones en las que encontraron a los canes
Una vez identificado el encargado del cuidado de los animales, los agentes accedieron a la propiedad. Durante la revisión, los funcionarios del Seprona constataron que los perros sufrían delgadez extrema, desnutrición severa y deshidratación aguda, además de una notable pérdida de masa muscular. Además, el recinto carecía por completo de agua limpia y alimento: los comederos y bebederos estaban secos, vacíos y cubiertos de suciedad incrustada, lo que evidenciaba que los animales habían permanecido varios días sin recibir sustento.
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Las condiciones higiénicas del lugar resultaban igualmente alarmantes. Los agentes describieron una acumulación de plásticos, suciedad y excrementos secos en toda la finca. Debido a ello, la Guardia Civil retiró a los perros y los trasladó al Centro de Protección de Animales Domésticos (Cepad), donde recibieron atención veterinaria urgente y quedaron bajo custodia provisional.
Qué dice la Ley de Bienestar Animal en estos casos
La investigación atribuye al hombre un posible delito de maltrato animal por omisión grave de los deberes de cuidado. Se le responsabiliza de haber dejado de alimentar e hidratar a los perros, lo que, según la Guardia Civil, habría provocado la muerte de uno de ellos y puesto en peligro inminente la vida de los otros cuatro.
De este modo, teniendo en cuenta la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, se define expresamente el maltrato como cualquier conducta, tanto por acción como por omisión, que cause dolor, sufrimiento o lesión a un animal, perjudique su salud o provoque su muerte, siempre que no esté legalmente amparada. Por lo que en este caso se observaría una vulneración directa de las obligaciones de cuidado y acarrea severas consecuencias jurídicas conforme a la ley.
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Se podría clasificar este caso como una infracción muy grave (con la muerte de un animal), que conlleva una multa de 50.001 a 200.000 euros, y una infracción grave (por poner en peligro a los otros cuatro podencos), que conlleva sanciones económicas de 10.001 a 50.000 euros. Igualmente, como sanción accesoria, se podría imponer la inhabilitación para la tenencia de animales y para el ejercicio de profesiones u oficios relacionados con ellos por un periodo de hasta cinco años en el caso de infracciones graves, y de cinco a diez años para las muy graves.