Ya quedan menos de 10 días para que España vuelva a ser un lugar privilegiado para la observación de eclipses totales de Sol. En diferentes momentos de la historia, como en 1905, cuando la oscuridad se prolongó 3 minutos y 46 segundos, la península ha servido para contemplar este tipo de acontecimientos. Sin embargo, hasta el de este 12 de agosto, hacía más de un siglo que no ocurría.
Más allá del interés científico, miles de españoles y turistas afortunados podrán observar cómo la luna cubre por completo el sol durante unos minutos, un espectáculo visual que encandila a aficionados y astrónomos, pero que, además, implica riesgos importantes para la salud visual si no se toman precauciones rigurosas.
La retina puede quemarse o cegarse parcialmente sin aviso, pues no produce sensación de dolor. El daño puede ser instantáneo e irreparable si la observación se hace a simple vista o con cualquier tipo de aparato que concentran luz mediante lentes: prismáticos, cámaras fotográficas, anteojos, telescopios, etcétera.
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Un truco casero muy peculiar
Para evitar cualquier accidente se insiste; el propio Sol o un eclipse nunca debe ser observado mirando directamente al astro porque la única excepción se produce durante la totalidad, cuando la Luna lo oculta completamente. Ese momento dura apenas unos minutos; por ello, durante todas las fases parciales del eclipse es imprescindible utilizar protección ocular: gafas homologadas para eclipses, que cumplan con la norma internacional ISO 12312-2.
Otra de las medidas es observar el eclipse proyectando la imagen del Sol sobre un papel, pantalla, pared o techo. Por eso, el método más simple consiste en utilizar dos cartulinas opacas, a una de las cuales se practicará un pequeño agujero. De esta manera, colocándose de espaldas al Sol, sujetando la cartulina agujereada de tal manera que los rayos incidan más o menos perpendicularmente sobre ella y que la luz que pasa por el agujero se proyecte en la otra, situada a modo de pantalla a varios palmos de la primera y paralela a ésta, se podrá tener una perspectiva del eclipse algo particular pero, sin duda, menos dañina para los ojos.
Además, según sea el tamaño del agujero y la separación entre las dos cartulinas, la imagen se verá más o menos nítida y luminosa. Por eso, como recomendación, conviene probar con agujeros de distinto tamaño hasta encontrar uno que nos satisfaga.
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Desde dónde se podrá ver el eclipse
Elegir bien el lugar es fundamental, pues el eclipse total sólo durará entre un minuto y medio o dos, dependiendo de dónde estemos. Así, podríamos resumir en que el Sol estará tapado al cien por cien por la Luna en la ‘franja’ que cruza las comunidades de Galicia, Asturias, Castilla y León, Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, Cantabria, La Rioja, País Vasco, Navarra, Aragón, Cataluña, Comunidad Valenciana y Baleares.
La sombra avanzará de noroeste a sureste, atravesando numerosas regiones. Sin embargo, el Observatorio de Yebes (Guadalajara) será el centro neurálgico de la retransmisión oficial y contará con la participación de expertos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), el Instituto de Astrofísica de Canarias y la Agencia Espacial Española, además de los astronautas españoles de la Agencia Espacial Europea (ESA), Pablo Álvarez y Sara García.