El acné es una de las afecciones cutáneas más frecuentes a nivel mundial y afecta tanto a adolescentes como a adultos, sin distinción de género. Se presenta en distintas etapas de la vida y puede impactar la autoestima y la calidad de vida de quienes lo padecen.
Aunque suele asociarse principalmente a la pubertad, existen múltiples factores involucrados en su aparición, desde cuestiones hormonales hasta hábitos cotidianos y ambientales. Comprender los motivos detrás de la localización de las lesiones en el rostro resulta fundamental para orientar el abordaje y tratamiento adecuado.
El dermatólogo Emiliano Grillo sostiene en su TikTok (@dr.emilianogrillo) que la localización del acné en el rostro no es aleatoria y que puede orientar sobre sus posibles causas: “La localización de la cara donde te sale el acné, no es casualidad, tiene su significado”. Esta observación coincide con la tendencia actual de analizar el acné no solo como un problema estético sino también como un reflejo de distintos factores internos y externos que inciden en la salud cutánea.
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Productos y contacto, claves en la frente y mejillas
Al explicar qué suele asociarse con los brotes en distintas zonas, Grillo indica que cuando aparecen en la frente se vinculan “sobre todo a determinados productos aceitosos o grasos que utilizamos para el cabello”.
El uso de aceites capilares, geles y cremas, así como la aplicación frecuente de productos de peinado, puede favorecer la obstrucción de los poros en esta área sensible. También menciona “determinados peinados en los que el pelo queda expuesto y contactando con la superficie de la piel”, lo que incrementa la transferencia de grasa y suciedad desde el cabello hacia la frente, especialmente si no se lava con frecuencia.
Grillo agrega que “también puede provocarse por estrés”, un factor que influye en la producción de sebo y en la respuesta inflamatoria de la piel, lo que puede agravar los brotes. Para el acné que se concentra en la zona media de la cara, el especialista señala factores de contacto y superficie: “Cuando aparece en la zona de la mejilla, en el tercio medio, ahí suele estar implicado, por ejemplo, móviles cuando están contaminados por bacterias, almohadas, productos de, de maquillaje”.
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Hormonas y hábitos, detrás del acné en el rostro
El contacto repetido con objetos cotidianos, como teléfonos y almohadas, puede facilitar la proliferación bacteriana y la acumulación de residuos sobre la piel. La higiene de estos elementos y la elección de maquillajes no comedogénicos representan aspectos clave para prevenir brotes en esta región facial.
Grillo diferencia ese patrón del que aparece en la parte baja del rostro: “Cuando aparecen en el tercio inferior, es decir, el mentón y mandíbula, aquí la causa suele ser hormonal”. Esta área está especialmente influida por alteraciones hormonales, que pueden deberse a cambios menstruales, el uso de anticonceptivos o situaciones de desequilibrio endocrino.
El especialista también extiende esa posible explicación a otras áreas: “También pueden tener una causa hormonal cuando nos aparece en la cara anterior del pecho y en el tercio superior de las palmas”. Este tipo de acné responde de manera particular a tratamientos médicos enfocados en el control hormonal y en la evaluación de posibles desequilibrios internos.
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“Por lo tanto, el acné habla mucho de ti”, concluye Grillo, enfatizando la importancia de observar los patrones de aparición para orientar el diagnóstico y las estrategias terapéuticas. El análisis detallado de cada caso permite adaptar las recomendaciones y optimizar los resultados, ayudando a los pacientes a comprender mejor su piel y sus necesidades individuales.