El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha realizado con éxito el primer trasplante entre dos pacientes con VIH. La operación, un trasplante de riñón en vivo, ha sido posible gracias a un cambio legal en 2025, que permitió a las personas infectadas con este virus participar en la donación de órganos.
Desde 1987, una orden prohibía a las personas con VIH donar sus órganos, con el objetivo de evitar que los casos de sida se expandieran. 38 años después, el Gobierno revocó la norma, resolviendo “una deuda histórica” con esta población, según Beatriz Domínguez-Gil, directora general de la ONT.
El cambio legal ha permitido que un hombre con glomerulonefritis crónica reciba un órgano sano y pueda continuar su vida con normalidad. El paciente sufría esta patología sin relación con su VIH y ha recibido un riñón de un donante vivo, también infectado con el virus. El receptor evoluciona bien tras el trasplante, según han informado desde el centro. Tanto el receptor como el donante son de mediana edad y han preferido mantener el anonimato, pero ambos tienen buena salud.
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Un paso hacia la desestigmatización del VHI
Las personas con VIH podían recibir trasplantes desde el año 2005, siempre que el receptor cumpliese una serie de requisitos como tener una carga viral de VIH indetectable o suprimible con tratamiento antirretroviral y no haber tenido infecciones oportunistas. En 2025, sus derechos se ampliaron y se les permitió donar órganos a otros pacientes con VIH.
Con esta operación, España se une a países como Sudáfrica, Estados Unidos o Francia, que ya permiten trasplantes entre personas con VIH. Domínguez-Gil ha felicitado al Vall d’Hebron, donde se ha realizado el primer trasplante. El centro fue también el primero de España en diagnosticar a un paciente con VIH. “Ahora, 45 años después, realizamos el primer trasplante del Estado entre dos personas con VIH”, ha expresado el doctor Albert Salazar, gerente del hospital.
“Cada año, unas 50 personas con VIH esperan un órgano en el Estado: 30 de riñón, 15 de hígado, 5 de corazón/pulmón/páncreas. Este trasplante abre una puerta que hasta ahora estaba cerrada”, ha explicado el doctor Albert Sandiumenge, coordinador de Donación y Trasplantes del Vall d’Hebron. Sandiumenge ha asegurado que representa un “paso más para desestigmatizar” el VIH, dándole una opción para ser donantes y ampliando el abanico para los receptores.
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La terapia antirretroviral (TAR) combinada ha transformado la infección por VIH en una enfermedad crónica tratable, sin riesgo de infección y con una esperanza de vida similar a la de la población general. Sin embargo, los problemas sociales continúan: según un informe del Ministerio de Sanidad, la Coordinadora Estatal de VIH y Sida (CESIDA) y la Universidad de Alcalá, un 63,2% de las personas con este virus han experimentado alguna forma de discriminación a lo largo de su vida. El rechazo viene de parejas sexuales y de familiares, pero también del mundo laboral y de las instituciones sanitarias y gubernamentales. Por ello, solo el 11,2% de las personas con esta infección se atreven a comunicar su situación de forma abierta.