Ni en playas, ni en terrazas, ni en la entrada de la universidad: los lugares donde el Gobierno quiere prohibir fumar con la nueva ley antitabaco

Las nuevas prohibiciones también afectarán a vapeadores y cigarrillos electrónicos

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FOTO ARCHIVO: Mujeres fuman en la playa de Sant Sebastia, en Barcelona, España, 8 de abril de 2022. REUTERS/Albert Gea/Archivo

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de ley del tabaco. La norma, que todavía debe pasar por el Congreso de los Diputados, prohibirá por primera vez el consumo de tabaco entre los menores de edad, una medida que busca reforzar la protección de la infancia y la adolescencia ante esta sustancia nociva.

El texto, además, equipara el tabaco tradicional a cigarrillos electrónicos, vapeadores, shishas y cualquier otro producto, con o sin nicotina, que imite el acto de fumar o guarde relación con el mismo. Todas las prohibiciones que hasta ahora se imponían sobre el tabaco se extenderán también a ellos, entre ellas, dónde pueden usarse.

La ampliación de los espacios sin humo es precisamente una de las grandes medidas del proyecto. Hasta ahora, la regulación prohibía fumar en espacios cerrados públicos y colectivos, como los bares. Con esta reforma, los límites se extenderán a las terrazas de los bares, restaurantes y otros establecimientos de restauración.

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Los nuevos espacios sin humo

Una persona fuma en una terraza de Madrid. Eduardo Parra / Europa Press

La prohibición va más allá de la hostelería: playas marítimas y fluviales, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques nacionales y recintos abiertos donde se desarrollen espectáculos públicos (teatros, cines, conciertos...) también deberán vetar el tabaco, así como estaciones de transporte, andenes y marquesinas. La norma prohíbe, igualmente, fumar dentro de vehículos de trabajo, salvo cuando su uso sea exclusivamente personal.

El texto crea también lo que se denomina “entornos de protección reforzada”, áreas alrededor de espacios sensibles en las que no se podrá fumar. En concreto, el tabaco estará prohibido en los alrededores de cualquier edificio público, así como centros sanitarios (públicos y privados), centros sociales, centros educativos, universidades y centros de investigación.

La medida también aplica a museos, bibliotecas, centros culturales, centros deportivos y parques o recintos infantiles. La ley establecería un perímetro de 15 metros de radio alrededor de estos lugares donde no se podría fumar.

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Estas prohibiciones dejan fuera a las bolsitas de nicotina, dado que no emiten humo. Este producto, no obstante, deberá cumplir con el resto de límites legales.

Se prohíbe fumar a los menores de 18 años

Por primera vez, la norma prohíbe el consumo de tabaco y cualquier producto relacionado, incluidas las bolsitas de nicotina, a los menores de 18 años. Hasta ahora, la ley tan solo prohibía la venta y suministro, no el propio consumo de los jóvenes.

Pese a que el consumo de tabaco ha caído a mínimos históricos, todavía un 15,5% de los adolescentes españoles fuma al menos una vez al mes, un porcentaje todavía elevado. Respecto a otros productos relacionados, la última encuesta ESTUDES certifica que casi la mitad de los españoles entre 14 y 18 años ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos. Su consumo mensual ha pasado del 14,9% en 2019 al 27,1% en 2025.

Los datos del tabaco en España: más de un 60% de los fumadores se plantea dejarlo.

La norma actualiza también el sistema de multas, que pasan de un mínimo de 30 euros a un mínimo de 200 euros. Este será justamente el castigo impuesto a todos los menores que pillen fumando o con un vaper, una sanción que deberán afrontar los padres y que podrá intercambiarse por programas de trabajo a la comunidad.

Coto a la publicidad del tabaco

Vista de un estanco en la ciudad de Zaragoza. (EFE/Javier Cebollada)

Asimismo, la norma refuerza las restricciones a la publicidad, promoción y patrocinio del tabaco y los dispositivos relacionados. Estas restricciones se aplicarán en todos los medios y soportes, incluidas máquinas expendedoras, internet o cualquier forma de promoción.

Para empezar, la norma recae sobre los puntos de venta, que quedarán limitados a “tiendas especializadas”, a la espera de que una orden ministerial especifique los requisitos. La publicidad sobre el tabaco y otros productos relacionados que se coloque en estos lugares no podrá ser visible desde el exterior.

En medios de comunicación y contenidos audiovisuales (también redes sociales y contenidos digitales), no se podrán emitir programas, vídeos o imágenes donde los participantes aparezcan fumando, consumiendo o mostrando cualquier producto de tabaco o productos relacionados. Tampoco podrán mostrar marcas, nombres comerciales, logotipos ni otros signos identificativos, de forma directa o indirecta.