Todo sobre la boda de Nieves Álvarez con el empresario Bill Saad en París: dos vestidos, su renuncia a los regalos y secretismo incluso para los invitados

El 12 de junio ya se convirtieron en marido y mujer bajo el rito ortodoxo, pero ahora, un mes después, llega el turno de la celebración

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Nieves Álvarez y Bill Saad en la entrega del premio Bazaar "Women in Art", a 20 de mayo de 2024 (Europa Press)

Nieves Álvarez y Bill Saad ya se han casado, pero la gran celebración de su boda llega un mes después, este sábado 11 de julio, en París. Para ello la modelo ha organizado una fiesta diseñada para compartir su unión con familiares y amigos después del enlace religioso ortodoxo que ambos celebraron el 12 de junio en la intimidad y que decidieron adelantar un mes respecto a la fecha inicialmente prevista.

Según Vanitatis, la preboda ha reunido a 180 invitados en el hotel Plaza Athénée de la avenida Montaigne, a pocos metros de la Torre Eiffel, antes de una jornada en la que se celebrarán la ceremonia civil y el banquete en un château del siglo XVIII situado a unos 30 kilómetros al oeste de la capital francesa. La pareja ha mantenido el enlace bajo un estricto control de la privacidad. El lugar exacto del banquete no se ha compartido ni siquiera con los asistentes, y uno de los invitados ha explicado al medio: “No sabemos nada, solo que nos recogen y nos llevan”.

La gran fiesta de este sábado incluirá además un gesto religioso de carácter simbólico. Aunque ambos ya contrajeron matrimonio conforme al rito ortodoxo, Nieves Álvarez ha querido que un sacerdote bendiga la unión durante la celebración, un acto exclusivamente espiritual al tratarse de un segundo matrimonio para los dos. La modelo lucirá dos vestidos de Alta Costura durante la fiesta. Uno de ellos llevará la firma de Elie Saab, mientras que el otro se ha mantenido en secreto.

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Nieves Álvarez y Bill Saad en el aeropuerto (Europa Press)

La boda de Nieves Álvarez y Bill Saad

En los días previos, Álvarez ha reaparecido junto a Bill Saad en el desfile de la firma libanesa en París. Allí, él se mantuvo en un discreto segundo plano mientras ella posaba con un vestido marrón de corte asimétrico, con una manga derecha en forma de capa y un cinturón que marcaba la silueta. La celebración también tendrá un componente solidario. Los novios han pedido a sus invitados que renuncien a los regalos y, si desean tener un detalle con ellos, hagan una donación a Tara for Women, la fundación creada en memoria de Tara, la hija de Bill Saad, fallecida a una edad temprana.

El empresario nació en París en el seno de una familia libanesa y reside en Madrid desde hace 15 años. Estudió Ciencias Económicas en la Universidad de Montreal, cursó después un máster en una escuela de negocios de Quebec y, tras desarrollar parte de su carrera entre Canadá y Europa, fundó Jota2Group, especializado en inversión tecnológica, inteligencia artificial e innovación empresarial.

Antes de esa etapa, Saad fue uno de los introductores de la gastronomía libanesa en España con la cadena de restaurantes Shukran, que después amplió a Portugal y Reino Unido. En la trayectoria de la pareja siempre ha estado presente una voluntad constante de preservar la intimidad, una línea que se ha mantenido desde el inicio de la relación y que ya permitió que el enlace religioso pasara prácticamente en secreto, lo que también buscan con la celebración de este sábado.

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Nieves Alvarez y Bill Saad en la boda de Julia Bolaños y José María Ramírez-Cárdenas (Europa Press)

El vestido de Nieves Álvarez

En su cuenta de Instagram, Nieves Álvarez ha mostrado un vestido rojo firmado por Jorge Redondo para la preboda y ha escrito: “Hay vestidos que no solo se diseñan. Se imaginan, se construyen y cobran vida puntada a puntada”. En otra publicación, la modelo añadió: “Gracias, Jorge, por crear una pieza tan personal, inspirada en nuestras raíces y pensada para un momento inolvidable”.

Sobre ese diseño, Álvarez precisó que requirió “más de 150 horas de trabajo artesanal” y “más de 400 metros de bieses de tafetán y organza de seda, colocados uno a uno para crear movimiento y volumen”. El propio Redondo explicó: “Cuando Nieves me escribió para realizar este vestido pensé en hacer un guiño a España. Me dijo que se casaría en París y quería un toque español. Los volúmenes, inspirados en los capotes y los abanicos, fueron el punto de partida de este diseño, que no podía ser de otro color que el rojo”.

El vestido de preboda de Nieves Álvarez (Instagram)

La iglesia donde se casó Nieves Álvarez

El matrimonio religioso se celebró en la catedral griega de Saint-Étienne de París, también conocida como iglesia de Agios Stefanos, en el distrito XVI. El templo es la sede de la Iglesia Ortodoxa Griega de Francia y fue el escenario elegido para una ceremonia reservada al círculo más cercano de los novios. Levantada a finales del siglo XIX, la iglesia conserva una relevancia singular en la historia cultural de la ciudad: allí se celebraron el funeral de Maria Callas y la boda de Édith Piaf.

En ese espacio, Nieves Álvarez y Bill Saad intercambiaron sus votos tras cuatro años de relación, acompañados por familiares y por un grupo reducido de amigos, tanto internacionales como residentes en París. Entre los asistentes a la ceremonia religiosa figuraban Almudena Roca de Togores, amiga de la modelo desde hace décadas, y su marido, el fotógrafo Oleg Covian. Tanto ella como el diseñador Stéphane Rolland actuaron como testigos de la novia, mientras que el empresario libanés confió esa función a uno de sus sobrinos.

También acudió Pierre Martínez, pareja y socio del diseñador francés. La elección de París, según ha relatado otro invitado citado por Vanitatis, responde a que “es su ciudad favorita y también la de Bill. Para Nieves es su segunda casa y representa gran parte de su trayectoria profesional. Además, es la ciudad del amor”. Para la ceremonia ortodoxa, la modelo madrileña vistió una creación de la colección primavera-verano 2022 de Stéphane Rolland.

Tras el "sí, quiero", los novios y sus invitados celebraron el convite en la localidad de Colmenar Viejo.

Era un vestido-abrigo midi en gazar de lana color marfil, con silueta fluida, manga francesa y cuello alto arquitectónico que remataba en una capucha posterior con caída hasta la cintura, uno de los rasgos de identidad del couturier. El conjunto se completaba con guantes largos, un moño de bailarina y unos aros de oro de Bvlgari. La misma firma joyera fue la elegida para las alianzas con las que ambos sellaron su compromiso.