La tensión marítima entre Reino Unido y Rusia aumenta con la actuación de Londres contra la ‘flota fantasma’ y los disparos rusos: “No pueden esconderse”

Esta semana han coincidido un operativo británico contra un barco que financia a Rusia y una polémica advertencia de una embarcación rusa

Google icon
Un video que documenta una operación de abordaje de Reino Unido a buque de la flota fantasma de Rusia. Dos helicópteros de transporte militar sobrevuelan un gran buque en alta mar. Las aeronaves se aproximan a la cubierta del buque, que muestra diversas estructuras, tuberías y pasamanos blancos.

A principios de semana, Reino Unido confirmó un operativo contra la ‘flota fantasma’ de Rusia. Desde hace años, cientos de buques prohibidos en su costa amenazan a los británicos con intentos de sabotajes o espionaje. El 14 de junio, el buque Smyrtos fue abordado por comandos de los Royal Marines y agentes especiales de la Agencia Nacional contra el Crimen, “a pesar de los esfuerzos de Rusia por eludir las sanciones y seguir financiando su guerra contra Ucrania”.

El primer ministro británico, Keir Starmer, elogió el trabajo de sus fuerzas armadas. “Esta operación asesta otro golpe a Rusia y recuerda a quienes financian la guerra de Putin en Ucrania que no pueden esconderse”, aseguró. El secretario de Defensa, Dan Jarvis, añadió que “Rusia depende de su flota fantasma para financiar su conflicto en Ucrania”. Días después, la fragata rusa ‘Admiral Grigorovich’ efectuó varios disparos de advertencia contra un yate británico en el Canal de la Mancha. Starmer lo calificó de “profundamente preocupante”. De momento, el gobierno británico descarta una conexión entre los dos sucesos.

Una unidad de comandos lleva a cabo una operación de abordaje en el interior de una embarcación. Documenta una operación de abordaje de Reino Unido a buque de la flota fantasma de Rusia. Se observa a personal equipado con equipo táctico y armas mientras inspeccionan diferentes áreas del navío. Un miembro del equipo, con guantes, examina documentos sobre una mesa en una sala de control.

Reino Unido contra los buques ‘fantasmas’

La intervención del 14 de junio marca un avance en la estrategia internacional para frenar el flujo de recursos hacia Moscú. Según explica su gobierno, Reino Unido y sus socios buscan afectar directamente “los recursos que sostienen la agresión rusa en Ucrania”, debilitando la capacidad de Rusia para amenazar la seguridad europea. La denominada flota fantasma, compuesta por más de 700 embarcaciones, transporta el 75% del petróleo ruso sujeto a sanciones, lo que representa una vía crítica de financiación para el Kremlin.

PUBLICIDAD

Los británicos han sancionado hasta la fecha cerca de 600 embarcaciones vinculadas a la flota fantasma. La presión contra estas embarcaciones ha hecho que los ingresos petroleros de Rusia cayeran un 27% respecto a octubre de 2024, alcanzando su nivel más bajo desde el inicio de la invasión a Ucrania. Entre enero y marzo de 2025, los barcos sancionados por Londres transportaron 1.600 millones de dólares menos en petróleo ruso en comparación con el mismo periodo del año anterior.

El gobierno británico ha destacado el impacto de estas medidas en la presión internacional contra Rusia. “La acción de hoy envía un mensaje claro a Rusia de que el Reino Unido utilizará todo el arsenal legal a su disposición para hacer cumplir las sanciones y proteger nuestra seguridad nacional y la de nuestros aliados”, afirmó el secretario de Defensa.

La cobertura legal de la operación se ampara en el Artículo 110 de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS), que autoriza a buques de guerra a verificar la bandera de embarcaciones sospechosas de carecer de nacionalidad. Si se determina que un buque es apátrida, se aplican las leyes británicas, incluidas las disposiciones de sanciones y herramientas de control marítimo.

PUBLICIDAD

Un helicóptero sobrevuela la popa del buque en el mar, ilustrando un abordaje británico a una embarcación de la flota fantasma rusa. (Abordaje británico a flota fantasma rusa)

¿Respuesta de Rusia?

Una fragata rusa efectuó disparos de advertencia contra un yate británico el pasado martes en el Canal de la Mancha, a unos 32 kilómetros al sur de la Isla de Wight y fuera de las aguas territoriales del Reino Unido. El incidente se produjo sin que se registraran heridos ni daños materiales. La fragata ‘Admiral Grigorovich’, desplegada desde hace semanas en la zona para escoltar buques rusos sancionados, abrió fuego a menos de 500 metros del yate, según fuentes oficiales citadas por medios británicos.

El Ministerio de Defensa del Reino Unido indicó que investiga el suceso y recalcó que los disparos no buscaban impactar en el barco civil. No obstante, Starmer no tardó en condenar la acción. El Ministerio de Defensa ruso confirmó los hechos y explicó que el yate no respondió a las señales acústicas ni a las bengalas lanzadas previamente. Solo tras ignorar esos avisos, se optó por disparos de advertencia con artillería ligera. Las autoridades británicas descartan relación entre este episodio y la reciente interceptación del petrolero Smyrtos en la región, aunque la coincidencia por tiempos y lugar plantea dudas.