La Comisión de Salud Pública ha aprobado este martes la Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular a España, un documento técnico dirigido a las personas acogidas en el Programa de Atención Humanitaria que pretende aumentar la cobertura vacunacional en este grupo de población.
El Ministerio de Sanidad recuerda que las personas migrantes, por lo general, llegan a España en un buen estado de salud. No obstante, algunos proceden de países donde los niveles de vacunación son bajos y, al entrar en España, pueden encontrar dificultades para completar sus pautas vacunales.
La baja inoculación de la población migrante ha sido señalada por expertos al hablar del descenso de la cobertura vacunacional en España para algunos virus, como el sarampión o la difteria. Recientemente, la OMS ha retirado a España el reconocimiento de país libre de sarampión, al reinstaurarse la transmisión endémica del virus en el territorio: el país ha pasado de registrar 11 casos en 2023 a 397 en 2025. De ellos, la mayoría eran casos importados, principalmente de Marruecos.
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Asimismo, España parece haber perdido la inmunidad de rebaño: para lograr una protección efectiva frente a este patógeno, se necesita alcanzar coberturas superiores al 95% con ambas dosis, pero en España ha bajado a 93,8%. Esta diferencia se debe a problemas logísticos en los programas de vacunación y captación, según explicó a Infobae el doctor Diego García Martínez de Artola, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). “El sarampión siempre se ha comentado como una enfermedad que nos habla de problemas de la equidad del sistema sanitario”, valoró en una entrevista con este medio.
Con la difteria ha ocurrido algo similar: su incidencia es muy baja, con solo 17 casos confirmados y uno probable entre 2014 y 2025. En 2022, sin embargo, se detectó un brote a nivel europeo, con más de 300 casos confirmados, que estuvo principalmente relacionado con personas migrantes que habían estado expuestas al virus.
La población migrante en situación irregular es una de las que más barreras de acceso al sistema sanitario sufre. Según un informe de la ONG Médicos del Mundo, cerca de 13.000 extranjeros tuvieron problemas para acudir a la sanidad pública en 2025, pese a tener derecho a atención médica.
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Estrategia de vacunación para migrantes y refugiados
En este contexto, el Ministerio de Sanidad ha introducido una estrategia de vacunación para esta población vulnerable. “Las vacunas son una de las herramientas más eficaces de salud pública que existen”, ha valorado la ministra, Mónica García, que ha calificado el plan como “una oportunidad de prevención y equidad”. “Se trata de garantizar que nadie quede fuera de una herramienta tan básica y tan eficaz como es la vacunación. Una sociedad se protege mejor cuando protege a todo el mundo y la salud pública no pregunta de dónde viene una persona, sino qué necesita para estar protegida”, ha agregado.
La recomendación es vacunar a las personas dentro del Programa de Atención Humanitaria, principalmente adolescentes y personas adultas. Deberán recibir al menos una dosis inicial en sus tres primeras semanas de estancia en España. Se priorizarán la administración de la triple vírica (sarampión, rubeola y paperas), la poliomielitis, el tétanos y la difteria.
Si la persona cuenta con una cartilla o certificado vacunal legible, se tendrán en cuenta las dosis que figuren en el documento. Cuando la información no exista o haya dudas sobre las vacunas recibidas, se recomienda completar las pautas necesarias. Si su estancia se prolonga, deberán completar el calendario vacunal correspondiente, como el resto de la población española.
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