¿Leer en papel o en digital? El eterno debate entre los lectores ha llegado incluso a la comunidad científica, que también se ha interesado por dilucidar por qué ciertas personas tienden al papel. En este sentido, son varios los estudios que recogen los beneficios de los libros en físico, como una mayor comprensión de la lectura.
La preferencia del cerebro por el papel no se explicaría solo por comprensión y memoria. Un estudio del European Conference on Information Systems (ECIS) señaló que las diferencias hápticas entre un libro impreso y uno digital son muy amplias. Un libro digital no reproduce por completo el olor, la textura, el peso, el gesto de pasar páginas ni la forma en que el lector almacena después esa experiencia. Esa capa física forma parte del modo en que el cerebro procesa la lectura en soporte impreso.
Como confirma el psicólogo José Padilla en La Mente es Maravillosa, la lectura en papel ofrece al cerebro algunas ventajas frente al formato digital, sobre todo en comprensión, memoria y organización temporal de lo leído. Sin embargo, la diferencia no es absoluta y depende del contexto, los hábitos del lector y el tipo de texto.
PUBLICIDAD
Papel para la representación espacial del texto
Un estudio publicado en Frontiers in Psychology comparó a 50 participantes que leyeron durante una media de una hora una historia de misterio de 28 páginas en libro físico y en Kindle. Los resultados fueron parecidos en conjunto, pero el papel obtuvo mejores registros en cronología y temporalidad.
Ese hallazgo apunta a una posible explicación: la manipulación del libro impreso aporta señales sensoriomotoras que facilitan la representación espacial del texto y su organización temporal cuando el lector recupera la información. La idea central es que pasar páginas, notar el grosor del volumen o ubicarse físicamente en un fragmento del texto no es un detalle accesorio, sino una ayuda cognitiva.
Qué dice la ciencia sobre leer en papel o en digital
Otro estudio, difundido en Scientific Reports en 2022, indicó que leer en un dispositivo inteligente genera mayor hiperactividad cerebral en la corteza prefrontal en comparación con los libros impresos. Ese entorno visual, según la investigación, afectaría al estado de relajación y a la respiración, con un efecto leve sobre la comprensión lectora.
PUBLICIDAD
La memoria también entra en juego. Un trabajo publicado en Frontiers in Behavioral Neuroscience evaluó la activación cerebral durante la recuperación de recuerdos después de escribir en papel, tableta y teléfono. Aunque se centraba en la escritura, el experimento incluía lectura porque los participantes debían responder después a preguntas sobre la tarea.
Transcurrida una hora, el grupo que trabajó en papel respondió con más rapidez y más precisión que los grupos de dispositivos electrónicos. Además, la activación cerebral fue mayor en el papel en regiones como el hipocampo bilateral, el precúneo, las cortezas visuales y áreas frontales asociadas con el lenguaje. La revisión citada por José Padilla subraya que ese estudio no se ocupó de la lectura de forma exclusiva. Aun así, lo incorpora como indicio de que la interacción con el papel activa procesos distintos cuando el cerebro debe fijar y recuperar información.
Por otra parte, un artículo divulgado en Journal of Research in Reading llegó a una conclusión parecida sobre el rendimiento general de la lectura. Según ese trabajo, el libro impreso puede ofrecer mejores resultados que el digital sobre todo en los ensayos, mientras que la diferencia es menor en los narrativos.
PUBLICIDAD