El recto es la parte final del intestino grueso. Cuando en su revestimiento se producen crecimientos anormales, conocidos como pólipos, estos pueden volverse cancerosos con el tiempo y degenerar en el cáncer de recto. En España, los tumores más frecuentemente diagnosticados en 2026 serán los de colon y recto, con más de 44.000 casos, según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
Ahora, un estudio de la Universidad Médica SUNY Upstate que se presentará en la Semana de las Enfermedades Digestivas (DDW) 2026 de Chicago alerta que las muertes por cáncer de recto entre adultos jóvenes están aumentando. De hecho, el crecimiento de la mortalidad supera con creces al del cáncer de colon.
Para los autores de la investigación, “el cáncer colorrectal ya no se considera principalmente una enfermedad de adultos mayores”. “El cáncer de recto, en particular, se está convirtiendo en un problema cada vez mayor en personas más jóvenes, y debemos actuar con prontitud para revertir esta tendencia”, expone Mythili Menon Pathiyil, becaria de gastroenterología de la Universidad Médica SUNY Upstate y autora principal del estudio.
Fue a raíz de un análisis basado en registros de defunción de adultos de entre 20 y 44 años en Estados Unidos que se encendieron las alarmas sobre la evolución del cáncer colorrectal en los millennials. Los datos, extraídos de la base WONDER de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), abarcan el periodo de 1999 a 2023. Los investigadores examinaron las variaciones anuales en las tasas de mortalidad según sexo, etnia, región y grupo etario, y posteriormente emplearon un modelo de aprendizaje automático ARIMA para proyectar el comportamiento de estas tendencias hasta 2035, bajo el supuesto de que los patrones actuales se mantuvieran.
Los resultados muestran un incremento sostenido de la mortalidad por cáncer colorrectal, con un aumento particularmente pronunciado en el cáncer de recto, cuyas tasas crecen entre dos y tres veces más rápido que las del cáncer de colon en todos los grupos analizados. La tendencia es especialmente marcada entre los adultos de 35 a 44 años, pertenecientes a la generación millennial, donde se prevé que las muertes por cáncer de recto continúen en ascenso hasta 2035, a diferencia del cáncer de colon, cuyo crecimiento es más moderado.
Sangrado rectal y cambios intestinales, las señales de alerta
El investigador Pathiyil subrayó que estos hallazgos obligan a replantear las estrategias de detección, apostando por un mayor uso de herramientas como la sigmoidoscopia flexible y por reforzar la concienciación. También advirtió que tanto los adultos jóvenes como los médicos de atención primaria deben prestar mayor atención a síntomas como el sangrado rectal o los cambios en los hábitos intestinales, que con frecuencia se atribuyen erróneamente a afecciones benignas como las hemorroides.
“No se trata tanto de cambiar las directrices de la noche a la mañana, sino más bien de cambiar nuestra forma de pensar al respecto, reconociendo que el cáncer colorrectal en adultos jóvenes ya no es raro y que necesita atención temprana”, aclara Pathiyil.
El especialista explicó que decidió emprender la investigación tras observar un aumento de diagnósticos en pacientes jóvenes aparentemente sanos, muchos de ellos en fases avanzadas de la enfermedad. Según detalló, algunos estudios previos indican que los pacientes de mayor edad suelen iniciar tratamiento un mes después de la aparición de síntomas, mientras que en los adultos jóvenes ese intervalo puede extenderse hasta siete meses, un retraso determinante en el pronóstico.
“Nuestro estudio demuestra que el cáncer de recto es el principal responsable del aumento de los cánceres colorrectales, y es muy probable que la situación empeore con el tiempo si no cambiamos lo que estamos haciendo ahora mismo”, concluyó Pathiyil.