La salud mental es uno de los ámbitos sanitarios que más importancia han ganado en los últimos años. A pesar del gran estigma que ha existido durante siglos acerca de este tipo de problemas, cada vez se habla más de ellos y se reconocen como una parte esencial de nuestro bienestar.
En una sociedad en la que cada vez recibimos más estímulos y estamos sobresaturados por la información, es normal afrontar momentos de agobio. Sin embargo, estos pueden derivar en episodios de estrés o ataques de ansiedad.
Si eres una de esas personas que no sabe cómo mantener la calma en estas situaciones a pesar de hacer ejercicios de respiración, es posible que necesites recurrir a métodos poco convencionales. A pesar de que no sean recursos habituales, la psicóloga Leyla Morillo ha confirmado su efectividad en un vídeo que ha publicado en su cuenta de TikTok (@dra.leylamorillo).
Técnicas raras para parar la ansiedad
- Morder un limón: aunque pueda parecer extraño, el sabor ácido tiene un efecto inmediato sobre los sentidos. Este estímulo intenso capta la atención y ayuda a romper el bucle de pensamientos ansiosos, actuando como una especie de “ancla” que te devuelve al momento presente.
- Leer un texto al revés: puede sonar poco práctico, pero funciona. Empezar a leer de atrás hacia adelante obliga al cerebro a concentrarse en una tarea inusual, lo que interrumpe la espiral de pensamientos automáticos. Es una forma de sacar a la mente del “modo preocupación” y traerla al aquí y ahora.
- Sumergir las manos en agua fría: el contacto con el frío tiene un efecto directo sobre el cuerpo. Reduce la activación fisiológica, disminuye la tensión y envía una señal al cerebro de que no existe un peligro real inmediato.
- Buscar cinco cosas de un mismo color que estén cerca de ti: este ejercicio de atención plena obliga a enfocar la mente en el entorno inmediato, alejándola de pensamientos futuros que suelen alimentar la ansiedad.
- Soplar por una pajita: esto ayuda a alargar la exhalación. Cuando expulsas el aire durante más tiempo del que lo inhalas, favoreces la regulación del ritmo cardíaco y contribuyes a que el sistema nervioso se calme.
- Masajear tu entrecejo: ejercer una ligera presión en esta zona del rostro puede ayudar a liberar tensión acumulada. Es un gesto sencillo y muy efectivo, por lo que es recomendable usarlo.
Si la ansiedad es parte de tu rutina, busca ayuda profesional
Aunque técnicas como las descritas pueden ser útiles para gestionar momentos puntuales de ansiedad, es importante tener en cuenta que no sustituyen la atención psicológica o médica. Si los episodios de ansiedad se repiten con frecuencia, se intensifican o interfieren en la vida diaria, lo más recomendable es acudir a un especialista en salud mental.
Psicólogos y psiquiatras están capacitados para evaluar cada caso de forma individual y proponer tratamientos adecuados, que pueden incluir terapia, técnicas de regulación emocional o, en algunos casos, apoyo farmacológico. Pedir ayuda no solo es una opción válida, sino un paso fundamental para aprender a gestionar la ansiedad de manera eficaz.