Juan Carlos I dice en Francia las cosas que prefiere callarse en España. Durante su reciente visita a París, donde la semana pasada recibió el premio especial del jurado del libro político del año en la Asamblea Nacional por sus memorias publicadas recientemente, concedió una entrevista al diario Le Figaro, que ha sido publicada hoy. Y en ella, ha hecho algo muy poco habitual: criticar a un Gobierno de su país. “Con el Gobierno actual, las cosas deben ser muy difíciles para mi hijo”, afirma en la entrevista.
Durante la conversación con Le Figaro, que ha tenido lugar en el bar del hotel Plaza, donde se alojó en la capital francesa con motivo de la entrega de su galardón, el monarca ha destacado que su vida “ha estado dictada por las exigencias de España y del trono” y ha precisado que, aunque ya no es rey, debe tener especial precaución con sus declaraciones tras dejar el cargo en 2014.
A este respecto, el antiguo jefe del Estado ha reflexionado sobre los cambios en el país, preguntándose abiertamente “¿en qué dirección?” se ha producido esa transformación. Juan Carlos I ha rememorado el periodo de su reinado, destacando no solo que “todas las semanas tenía cita con el presidente del Gobierno”, sino también que en sus desplazamientos oficiales siempre le acompañaba el ministro de Exteriores, algo que, según ha señalado, ya no ocurre con Felipe VI. El monarca emérito también ha reconocido que la monarquía tiene ahora menos peso en la vida cotidiana española.
Qué ha dicho Juan Carlos I sobre la monarquía, el país y su familia
Durante la conversación con Le Figaro, Juan Carlos I ha defendido el hecho de que España cuenta en la actualidad con “11 monarquías en Europa”, algo que “quiere decir algo”. Y es que no duda en defender la monarquía como sistema de Gobierno aunque reconoce que “es criticada en ciertos países”. “Pienso que es buena para el pueblo. Aporta estabilidad, no se cambia de rey o de reina cada cuatro años. Encarna también, y sobre todo, la unidad del país. El rey está por encima de los partidos políticos, lo que significa que puede reinar junto a cualquier partido”, señala.
En otro momento de la entrevista, el rey emérito opina que su nieta Leonor “tendría que estar más en primera línea”, al considerar que “da una muy buena imagen de la monarquía”. Entre otros asuntos, también ha reivindicado tradiciones como la caza y los toros, indicando que “la corrida es como la caza, quieren prohibirlas, pero es una fiesta nacional”.
En sus recuerdos sobre política exterior, ha repasado el episodio en el que el presidente Felipe González le pidió que intercediese entre los países árabes para lograr que España pudiera reconocer el Estado de Israel: “Llamé al rey Abdalá (de Jordania) y cuatro meses más tarde me dijo: ‘Adelante’”.
El monarca, residente actualmente en Abu Dabi, ha traído a colación su vinculación personal con Oriente Medio, manifestando que siente “inquietud, como todo el mundo” por la situación en la región. Además, ha recordado su presencia en la ceremonia del 2.500 aniversario de la fundación del imperio persa en 1971 y su relación con el Sha de Irán, así como la preocupación que expresaba entonces la esposa del Sha por el aumento del uso del velo entre las mujeres iraníes.
Finalmente, Juan Carlos I no ha rehuido aspectos personales y ha expresado su pesar al afirmar: “Devolví la libertad a los españoles al instaurar la democracia, pero nunca me pude yo beneficiar de ella”.