Las llamadas comerciales en España deberán utilizar una nueva numeración que comenzará por el prefijo 400 a partir de octubre, según ha detallado este jueves el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, al que solo le faltaba confirmar la fecha a partir. Esta medida, que se hizo pública el pasado mes de febrero, estipula que los operadores tendrán seis meses para implementar el bloqueo de cualquier llamada comercial que no emplee ese rango numérico, en cumplimiento de la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC), aprobada en diciembre.
Todas las llamadas comerciales estarán obligadas a utilizar desde octubre un número de nueve dígitos que comience por el 400. Los usuarios solo podrán recibir comunicaciones desde estos números, que serán unidireccionales, lo que impedirá devolver la llamada a una línea no identificada. La restricción numérica no afecta a los servicios de atención al cliente, que podrán seguir usándose a través de los rangos 800, 900, números cortos atribuidos o líneas geográficas.
Qué cambia desde octubre en las llamadas comerciales entrantes
El objetivo de la modificación, según ha recogido el Ministerio en la resolución, es facilitar a los usuarios la identificación de estas comunicaciones y mejorar su seguridad frente a fraudes telefónicos. De esta forma, el Gobierno responde a la demanda incluida en la Ley SAC de asignar un código numérico específico para las llamadas de carácter comercial. Los números 400 serán exclusivos para la recepción y no admitirán respuesta desde el usuario, dificultando posibles intentos de fraude que aprovechan los sistemas de devolución de llamadas para suplantar identidades.
El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha defendido la utilidad del cambio recordando que “todos hemos sufrido alguna vez llamadas desde un móvil que hemos cogido pensando que era un familiar o un amigo y luego era una llamada comercial. A partir de octubre, todos podremos identificar si es comercial”, según ha expresado el propio López en declaraciones recogidas durante su intervención previa al AMETIC AI Summit 2026.
En la misma comparecencia, el ministro ha puesto en valor el efecto del Plan antiestafas telefónicas, con “hemos conseguido bloquear 192 millones de llamadas y 17 millones de SMS” desde marzo de 2025, en colaboración con las principales empresas de telecomunicaciones, según ha remarcado López ante el citado foro y ha recogido la resolución ministerial. El texto también indica que los operadores podrán ofrecer a sus abonados la opción de desconectarse del servicio de llamadas comerciales mediante el rango 400 si así lo solicitan.
Los usuarios tienen habilitada la posibilidad de denunciar cualquier comunicación comercial realizada desde numeraciones no asignadas directamente a estos servicios. Dichas quejas pueden dirigirse a la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), según detalla la misma resolución emitida por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Lo que el nuevo marco establece para la atención al cliente y los SMS
El Ministerio también ha delimitado mediante una resolución adicional que las comunicaciones de atención al cliente —aquellas destinadas a la gestión directa de incidencias o dudas— solo podrán efectuarse a través de números cortos asignados, rangos gratuitos 800 y 900, o líneas geográficas. La vigente Orden Ministerial contra el fraude por suplantación telefónica, en vigor desde marzo de 2025, ya había restringido estos servicios e impedido que se empleasen numeraciones móviles, pero la disposición reciente consolida el listado de numeraciones válidas.
De acuerdo con el anuncio ministerial, la última fase del Plan antiestafas telefónicas y por SMS consistirá en la creación de una base de datos oficial de los alias alfanuméricos empleados por empresas y administraciones públicas para identificarse en los mensajes de texto. La CNMC será responsable de la gestión de esta base de datos. A partir del 7 de junio, los operadores bloquearán los SMS que provengan de alias no registrados oficialmente, medida sobre la que el ministro López ha sido tajante: “A partir de junio, se acabaron los SMS suplantando la personalidad de empresas, de compañías, de bancos, de energéticas o de entidades del Gobierno, que eran falsos”, según ha sentenciado López y recoge la resolución difundida este jueves por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.