El bloqueo de Ormuz ha vaciado el estrecho. Un enclave que habitualmente estaba repleto de buques ha visto caer el tránsito en picado por las amenazas de Irán o el riesgo de toparse con el ejército estadounidense. Hay barcos que se han arriesgado. Unos pueden presumir de haber logrado pasar con éxito, como el portacontenedores de la naviera francesa CMA CGM el 2 de abril, considerado el primer europeo en conseguirlo.
Otros no han tenido tanta suerte. Algunos se han visto obligados a recular tras sufrir intervenciones, pero la peor parte se la han llevado los que han sufrido ataques. A principios de marzo, El seguimiento de buques de Reino Unido observó varios impactos en barcos que resultaron de ser de Islas Marshall o Tailandia. Más adelante, el granelero griego Star Gwyneth fue alcanzado por un proyectil, al igual que otros malteses.
PUBLICIDAD
Uno de los últimos en lanzarse a la aventura es precisamente un buque con bandera de Malta. Se trata del VLCC Agios Fanourios I, que accedió al Golfo a través del estrecho este miércoles en su segundo intento de tránsito. Este petrolero estuvo entre los buques que intentaron entrar en el Golfo el domingo, coincidiendo con el acuerdo de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán. Según muestra Marine Traffic, en su segundo viaje el buque maltés logró atravesar el golfo de Omán y avanzaba en dirección a Irak, donde podría extraer petróleo.
Buques que han atravesado Ormuz
El portacontenedores CMA CGM Kribi, operado por la naviera francesa CMA CGM y con bandera maltesa, logró atravesar el Estrecho de Ormuz a principios de abril. Fue el primer buque de un gran armador europeo en cruzar la zona tras el cierre casi total impuesto por Irán. El paso del ‘Kribi’ marcó una señal de apertura parcial del tránsito marítimo que tratan de seguir otros atrevidos, como el caso del Agios Fanourios, pero el riesgo sigue siendo muy elevado.
PUBLICIDAD
Otro caso de éxito pero diferente es el de George Prokopiou, un magnate griego de 79 años que a lo largo de marzo arriesgó con varios de sus buques, consiguiendo ingresos cercanos al medio millón de euros diario, según contó The Wall Street Journal. No obstante, se diferencia claramente en que responde a una hazaña lograda a través del secretismo y como un hecho aislado y extraoficial. Los otros barcos europeos que tratan de navegar lo hacen bajo su monitoreo y referencia oficial, que permite observarlos en portales web y ser seguidos por otros países.
El ‘permiso’ para España que no quieren aprovechar
España tiene una posición singular en el cruce del estrecho de Ormuz, ya que Irán la considera país “no hostil” y permite el paso de buques españoles si existe coordinación previa. Esta excepción fue un ‘regalo’ por la postura neutral del Gobierno español, que rechaza participar en la ofensiva de Estados Unidos e Israel y defiende el respeto al derecho internacional.
PUBLICIDAD
A pesar de contar con el permiso iraní, España no ha realizado solicitudes formales para activar este mecanismo, manteniéndose a la espera de un cese a la violencia. El ejemplo perfecto es el del petrolero Monte Urbasa, de la naviera vasca Ibaizabal Tankers. Este barco sigue anclado en Dubái, pues han decidido no arriesgar y mantenerse a la espera de la solución diplomática.