Una delegación de la NASA ha visitado el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 112 Canarias, dependiente del Gobierno de Canarias, para conocer de cerca el funcionamiento del sistema de emergencias del archipiélago. El interés de la agencia espacial estadounidense se enmarca en su programa Artemis, que contempla la exploración lunar y el regreso de misiones tripuladas, con posibles escenarios de amerizaje en el Atlántico.
El viceconsejero de Emergencias y Aguas, Marcos Lorenzo, y el director general de Emergencias, Fernando Figuereo, recibieron a los representantes de la NASA junto al director del 112 Canarias, Moisés Sánchez, y el responsable de la sala operativa en Tenerife, José María Yanes. Durante la visita, el equipo médico de la agencia norteamericana, encabezado por J.D. Polk (director de Salud y Asuntos Médicos de la NASA), Sharmi Watkins (subdirectora médica del Centro Espacial Johnson), Gary Beven (jefe de Medicina Espacial) y Travis Houser (responsable de Coordinación de Contingencias), conoció los recursos técnicos y humanos disponibles para la gestión de emergencias.
James Polk trasladó el interés de la NASA por la capacidad de coordinación ante un posible amerizaje de una cápsula espacial entre Canarias y África. Polk señaló que “además de garantizar la seguridad de las personas a bordo de la nave, se debe asegurar también a los que naveguen en buques y barcos que estén próximos a la zona de amerizaje”.
Una zona estratégica para el apoyo sanitario en el programa Artemis
La delegación de la NASA también acudió al Hospital Universitario de Canarias (HUC), donde el director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, ofreció un recorrido por los recursos de atención a emergencias, como las unidades de Cuidados Intensivos, Traumatología, Radiología, Reanimación y la cámara hiperbárica. Goya explicó que el HUC atiende a una población de 470.000 personas y es centro de referencia en trasplante renal y cirugía cardíaca, entre otros servicios. Rafael Martín, gerente del hospital, informó de la capacidad del centro, con cerca de 900 camas, 21 quirófanos y más de 7.000 profesionales.
La cámara hiperbárica, gestionada por IMETISA, es un recurso estratégico para tratar casos de descompresión, tanto en buceadores como en posibles situaciones derivadas de reentradas espaciales o fallos en la cabina. Néstor Sánchez, gerente de IMETISA, comentó que el equipo acumula más de 2.000 horas de experiencia clínica y ha atendido más de 400 emergencias en los últimos quince años. La medicina hiperbárica, según explicaron desde el centro, permite administrar oxígeno puro a presión superior a la atmosférica, aumentando la presencia de oxígeno en el organismo, técnica clave ante enfermedades por descompresión.
La delegación estadounidense también conoció los recursos del Servicio de Urgencias Canario (SUC), tanto terrestres como aéreos, entre los que se encuentran helicópteros, un avión medicalizado y una red de ambulancias. Noemí González, directora médica del SUC, explicó los avances en electromedicina y la capacidad de respuesta en situaciones críticas.
El acuerdo alcanzado entre la NASA y el Servicio Canario de la Salud contempla que los hospitales de referencia de Tenerife, el HUC y La Candelaria, se conviertan en “zona de referencia” en el Atlántico para el apoyo sanitario en caso de contingencias durante misiones espaciales. Además de los hospitales, el SUC y Salvamento Marítimo formarían parte del dispositivo de apoyo sanitario ante un posible rescate de astronautas en el Atlántico.
Durante la visita, se celebró una sesión científica en la que los responsables de los servicios implicados y la delegación de la NASA analizaron aspectos de la medicina aeronáutica y las necesidades en situaciones de emergencia internacional. El recorrido continuará en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde la delegación inspeccionará los servicios de Urgencias, UVI y Traumatología, con la previsión de celebrar una charla sobre medicina aeronáutica.
James D. Polk, director médico de la NASA, subrayó la relevancia de Canarias para las misiones espaciales, recordando que la cápsula Artemis II, en caso de incidencia, habría amerizado en las proximidades del archipiélago. Polk hizo hincapié en la necesidad de prever todos los escenarios, ya que “nuestros cohetes son naves muy sofisticadas y delicadas y a veces las cosas no funcionan como uno tiene previsto. Hay que preverlo todo de antemano”. Así, y según ha destacado Adasat Goya, el archipiélago canario será un punto estratégico para el apoyo sanitario de emergencia a las próximas misiones tripuladas del programa Artemis.