El paso de la DANA de octubre de 2024 dejó 237 víctimas mortales en la Comunidad Valenciana (229), Castilla-La Mancha (7) y Andalucía (1) a consecuencia de las inundaciones. A las pérdidas humanas se sumaron los millonarios destrozos materiales, que reconfiguraron por completo el paisaje de los territorios sobre los que cayeron las lluvias torrenciales.
Otra de las víctimas que sufrió los estragos de la DANA fue la biodiversidad, que quedó seriamente amenazada por la destrucción de sus enclaves, algunos de ellos de una alta importancia ecológica. Es el caso del Parque Natural de L’Albufera (Valencia), uno de los humedales más relevantes de España y un refugio fundamental para numerosas especies, especialmente para aves migratorias que encuentran en este espacio un lugar de paso entre Europa y África.
El arrastre masivo de residuos y sedimentos por la DANA provocó la acumulación de basura y lodo, la obstrucción de acequias y el deterioro de las playas y los arrozales. Así, en 2025 se produjo una reducción drástica en la reproducción de algunas especies o incluso la ausencia total de cría en algunos casos.
Este año, sin embargo, tras las labores de limpieza y restauración del enclave que se llevaron a cabo durante meses, el Parque Natural de L’Albufera comienza a mostrar signos de recuperación. Según los resultados del Censo Internacional de Aves Acuáticas (IWC por sus siglas en inglés) de mediados de enero, se han contabilizado 131.925 ejemplares de 78 especies de aves acuáticas en este humedal.
Así, la organización ornitológica SEO/BirdLife señala que estos datos suponen un aumento de un 52,53 % con respecto a los de 2025 y que, además, marcan el máximo histórico del humedal. El incremento de la población invernal es general en casi todos los grupos de aves acuáticas, aunque destaca fundamentalmente en el caso del morito común (+200 %) y de las gaviotas (+51,76 %).
El morito común y las gaviotas en La Albufera
“Nuestra organización considera que el aumento de las cifras este año puede deberse a dos circunstancias”, señalan desde SEO/BirdLife. “Por un lado, a la recuperación del humedal tras la DANA, y por otro, a la perellonà, la inundación invernal de los campos de arroz, que ha sido bastante amplia, ofreciendo zonas con suficiente profundidad para las especies buceadoras como la focha común".
En este sentido, la inundación invernal y la gestión del arrozal han sido claves, pues más del 70 % de las aves contabilizadas se han encontrado en estas zonas. Por el contrario, “la calidad de la laguna no ha mejorado”, lo que ha provocado que las cifras se mantengan por debajo o en cifras similares a los años anteriores a la DANA en esta zona.
La organización destaca fundamentalmente la presencia del morito común, que ha sido de 31.999 individuos en 2026, pese a que hace dos décadas era una especie rara en el Parque Natural de L’Albufera. De hecho, ahora ha representado un 24,26 % del total de aves contadas.
Por su parte, las gaviotas continúan siendo uno de los grupos de aves acuáticas mayoritarias, principalmente la reidora (29.867 individuos) y la sombría (11.894), que han aumentado en 57,23 % y en 39,54 % respectivamente.
Sin embargo, no todas las aves han experimentado un incremento con respecto al año anterior. Por ejemplo, el flamenco común se reduce a cifras de hace 5 años con 6.184 individuos. Según SEO/BirdLife, esto probablemente esté relacionado con la mejoría de otros humedales como Doñana.
SEO/BirdLife exige medidas en La Albufera
La organización ornitológica reclama que las Administraciones realicen medidas urgentes para mejorar la situación ecológica de l’Albufera: “Solicitamos que se ponga en marcha el plan de gestión obligado por su designación como espacio de la Red Natura 2000 y Parque Natural de l’Albufera”. También señalan que se deben “garantizar los requerimientos hídricos en el plan de cuenca del Júcar y ejecutar las acciones de saneamiento, mejorando la calidad del agua y el hábitat, y con ellos la conservación de las especies que alberga”.
Así, SEO/BirdLife reclama la importante de asegurar una buena perellonà en extensión y en nivel de inundación para “restaurar hábitats desaparecidos en el humedal, aumentar la orla de vegetación palustre y asegurar la calidad del agua que acaba entrando en la laguna”. La organización, además, recuerda que l’Albufera acoge casi el 20 % de la superficie del hábitat “lagunas costeras” de todo el país, “un hábitat protegido y reconocido como prioritario por la Directiva Hábitats de la Unión Europea.